En Argentina se cumplen 100 días de la asunción del Gobierno de Javier Milei, la primera administración de origen liberal-libertario en la historia del país. Hasta el momento, su mandato se ha caracterizado por fuertes ajustes en el Estado, despidos de cientos de trabajadores, la devaluación del tipo de cambio del 118 %, intentos de privatizar empresas públicas y la confrontación contra quienes piensan distinto a la actual gestión.

Si bien Milei ha pedido a los argentinos «paciencia y confianza» para percibir el «fruto del saneamiento económico y de las reformas», al parecer sus medidas no son bien vistas. De acuerdo con un sondeo privado, su aprobación cayó siete puntos, mientras que su reprobación creció en ocho.
Al mismo tiempo, aunque la mirada positiva hacia el mandatario sigue siendo alta, por encima del 50 %, muchos ciudadanos lo ven como honesto, pero autoritario. Además, según el monitor de opinión pública nacional Proyección Consultores, a tres de cada cuatro argentinos el rumbo del país les genera «incertidumbre» y «pesimismo».
«El hecho que construya siempre desde la negativa va a llegar, más temprano que tarde, a un techo en el cual cada vez va a haber más gente que no puede esperar más y que va a estar más enojada con Milei», opina el analista político, Francisco Martinelli.
Argentina convive en este momento con una pérdida de más del 20 % del poder de compra del salario y una inflación a la baja, pero que supera el 70 % acumulado desde diciembre. El ciudadano común afirma que el poder adquisitivo ha bajado «muchísimo» y que, en gran cantidad de casos, un solo trabajo no alcanza para acomodarse.
Futuro en el tintero 
Mientras tanto, el decreto de necesidad y urgencia 70/2023 (DNU), uno de los ejes centrales del Gobierno de Milei, fue recientemente rechazado por el Senado y espera su tratamiento en la Cámara de Diputados, para ser derogado por completo. Un camino similar ocurrió con el ambicioso proyecto de ley para reformar la administración pública, que fue retirado por el oficialismo ante la posible impugnación artículo por artículo. A la espera de la firma de un pacto social el próximo 25 de mayo, el foco en el futuro inmediato pareciera estar aún en el palacio legislativo.
Más allá de la percepción que tenga una parte de la sociedad, el Gobierno de Javier Milei se muestra orgulloso de haber logrado el superávit fiscal en los primeros meses de gobierno. Se realizó a costa de un recorte drástico del gasto público y la puesta en marcha de la flexibilización económica, que promete tener nuevas discusiones en el Congreso. Allí se jugarán su suerte el DNU desregulador y la nueva Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos.

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