A diez años de la muerte de Bolívar, a usura limpia y despojo, se instalaba en el país una república oligárquica, sobre la destrucción de su proyecto continental unionista. En 1840, los antiguos mantuanos que él combatió, eran la nueva clase elitesca en el mando y creaban las contradicciones sociales que serían el combustible de una nueva guerra, que emprenderían los jodidos de siempre.
A diez años de la muerte de Zamora, los dos autores intelectuales de su cobarde asesinato ya habían sido presidentes de Venezuela, y se abría un largo ciclo de repetición histórica de aquella república oligárquica, que, los jodidos de siempre, combatieron. En 1870, el liberalismo amarillo se transformaba en la nueva oligarquía mantuana sobre la traición a una gigantesca montaña de muertos, que perecieron para que éstos pudieran llegar al poder.
A diez años de la muerte de Castro, fenecía, ya estaba en sus postrimerías, el régimen caduco, pitiyanki y entreguista que lo derrocó. En 1934, se instalaba en la economía nacional el carácter rentista petrolero que desangra a nuestro país desde entonces hasta la actualidad, y en cual los jodidos de siempre han llevado la peor parte.
A diez años de la muerte de Medina, el presidente más democrático que tuvimos en el siglo XX, el período de dominación más oprobioso que se haya conocido en la historia de Venezuela, inauguraba su novedosa doctrina «del disparen primero y averigüen después». En 1963, la juventud venezolana marchó al sacrificio y a la muerte, y los jodidos de siempre siguieron tan jodidos como nunca.
Y a diez años de la muerte de Chávez, el acumulado histórico de los jodidos de siempre sigue allí, latente, expectante, pero sigue allí, vivo, aunque por momentos se le viera atomizado y desarticulado, por el brutal castigo que ha recibido y recibe todavía. Con él, con Chávez, conocieron por primera vez al poder. En 2023, la mejor caracterización que se le haya hecho a nuestro pueblo, estando en vida el Comandante, la hizo Gino Gonzalez, con su canción «Nosotros con Chávez», que de inmediato en este video, les comparto. Y quien no se vea reflejado en ésta, está recontrajodido. O lo perdimos, o nunca ha sido ni se ha sentido parte de nuestro pueblo.
Juan Ramón Guzmán
Acarigua, 4 de marzo de 2023 – 10:05 p.m.

