Una madre denunció ante las autoridades a un sacerdote del municipio Ayacucho por la presunta violación reiterada de su hija de 12 años, obligando a la Diócesis de San Cristóbal a iniciar una investigación canónica.
La madre de una menor de 12 años en el estado Táchira denunció formalmente a un párroco de Ayacucho por la presunta violación reiterada de su hija, según reportes de medios locales. Ante la gravedad de los señalamientos, la Diócesis de San Cristóbal emitió un comunicado, apartando al sacerdote de su oficio eclesiástico.
El suceso, que ha generado conmoción en la esfera eclesiástica y la sociedad del estado Táchira, se originó luego de que la madre de la víctima descubriera mensajes comprometedores en el teléfono de la menor. La denunciante procedió de inmediato a interponer la querella formal ante los organismos de seguridad competentes, señalando al párroco asignado a una iglesia del municipio Ayacucho como el presunto responsable de haber abusado sexualmente de su hija en reiteradas oportunidades. Según el testimonio de la madre, el sacerdote se habría valido de amenazas para coaccionar a la niña y mantenerla en silencio, lo que agrava la naturaleza de los señalamientos y amerita una respuesta rigurosa de las instancias judiciales.
Ante la gravedad de los hechos reportados, la Diócesis de San Cristóbal respondió de manera oficial este jueves 13 de noviembre. En un comunicado público, la institución eclesiástica confirmó que, desde el momento en que recibió la notificación formal por parte de las autoridades civiles venezolanas, el sacerdote implicado fue «apartado de su oficio eclesiástico». Adicionalmente, la Diócesis aseguró haber iniciado de forma inmediata una investigación canónica interna, cumpliendo con sus protocolos internos de respuesta ante este tipo de acusaciones. La institución afirmó que está prestando la debida colaboración a los organismos civiles, confiando plenamente en que la justicia «esclarecerá la verdad de los acontecimientos».
El caso se encuentra actualmente en manos de los organismos de seguridad y del Ministerio Público, quienes tienen la responsabilidad de adelantar las averiguaciones con la celeridad y firmeza requeridas. La Diócesis de San Cristóbal ha reiterado su compromiso de cooperar plenamente con las instancias judiciales, enfatizando la protección de los derechos de todas las personas involucradas y, fundamentalmente, de los menores de edad. Este medio se mantiene vigilante del desarrollo del caso para que, de comprobarse los hechos imputados, el responsable asuma las consecuencias legales correspondientes conforme a la ley venezolana.

