Docentes jubilados y pensionados marcharon bajo la consigna unificada de «Hambre y miseria no es justicia social».
Los trabajadores activos, jubilados y pensionados del Acarigua-Araure se concentró este miércoles en la Avenida Libertador, arteria vial que une a las ciudades de Acarigua y Araure, para exigir una respuesta inmediata del Ejecutivo Nacional ante la crisis salarial.
La protesta, que agrupó a representantes de diversos gremios profesionales y sindicatos de la administración pública, tuvo como eje central la exigencia del cumplimiento del artículo 91 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV).
El Artículo 91: Una deuda pendiente
Los manifestantes recordaron que la Carta Magna establece que todo trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas materiales, sociales e intelectuales.
«Estamos aquí porque nuestra pensión y nuestro sueldo se volvieron sal y agua. No estamos pidiendo dádivas, estamos exigiendo que se respete la Constitución. Un salario digno es un derecho humano, no una opción política», expresó uno de los voceros durante la jornada.
Docentes jubilados y pensionados
La jornada de protesta destacó por la unión de diversos sectores:
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Educadores y Personal Salud: Quienes denunciaron la precariedad de los beneficios contractuales.
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Jubilados y Pensionados: El sector más vulnerable, quienes manifestaron la imposibilidad de costear medicamentos y alimentos básicos con los ingresos actuales.
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Gremios Profesionales: Ingenieros, abogados y trabajadores administrativos que se sumaron en solidaridad por la defensa del poder adquisitivo.
La movilización transcurrió de manera pacífica, pero con un mensaje contundente: los trabajadores de Portuguesa se mantendrán en las calles hasta que se establezca una mesa de diálogo real que culmine en un ajuste salarial anclado a la canasta básica.

