La indiferencia de quienes atacan desde el exterior contrasta con el heroísmo de los patriotas que defendieron la nación durante la incursión militar en Caracas.
El reciente ataque perpetrado por fuerzas extranjeras no solo dejó daños materiales, sino un saldo trágico de hombres y mujeres que dieron su último aliento protegiendo la soberanía venezolana. Mientras sectores radicados en el extranjero utilizan las redes sociales para justificar la agresión o burlarse del dolor nacional, en las calles de la capital se rinde tributo a quienes enfrentaron el fuego real. En este sentido, la valentía de los soldados y civiles que cayeron en defensa de las instituciones legalmente constituidas se convierte en el estandarte de un pueblo que no se rinde ante la presión mediática ni militar.
Adicionalmente, el Gobierno Bolivariano, liderado ahora por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, ha denunciado la «cobardía digital» de quienes, amparados en el anonimato de un teclado, celebran el sufrimiento de sus propios compatriotas. En este sentido, se ha destacado que el sacrificio de los 80 fallecidos reportados hasta ahora es la prueba máxima de lealtad a la Patria, algo que los detractores externos parecen no comprender desde su zona de confort. Por consiguiente, el Ejecutivo nacional ha instado a la población a no dejarse influenciar por narrativas de odio que buscan desmoralizar a los patriotas que permanecen firmes en el territorio.
«A los cobardes que agreden tras una pantalla: su teclado no tiene el peso de la sangre derramada por nuestros mártires. Mientras ustedes se esconden en la comodidad del extranjero, aquí hay un pueblo que ofrendó su vida por la soberanía. Su indiferencia es traición; nuestra resistencia es eterna. ¡Honor a los caídos!»
Finalmente, desde Portuguesaaldia.com enfatizamos que la memoria de estos mártires será el motor que impulse la reconstrucción de la paz en el país. Consecuentemente, el rechazo a los ataques cibernéticos se ha convertido en una consigna de unidad nacional, subrayando que la verdadera historia la escriben quienes están en el terreno y no quienes se ocultan tras un perfil falso. La lucha por la soberanía continúa, alimentada por el ejemplo de aquellos que, a diferencia de los críticos de escritorio, no dudaron en poner su pecho frente a las balas para resguardar el futuro de Venezuela.