GUANARE. – Un 10 de abril de 1851, el mapa político de Venezuela experimentó una transformación trascendental. Bajo el mandato del General José Gregorio Monagas, el Congreso de la República dictó el decreto que erigió oficialmente a Portuguesa como una de las provincias de la nación, separándola definitivamente de la jurisdicción de la Provincia de Barinas.
Esta decisión legislativa respondió a la necesidad de descentralizar la administración y potenciar el desarrollo de las tierras llaneras. El nuevo territorio fue constituido por los cantones de Guanare, Ospino, Araure y Guanarito, estableciendo a la ciudad de Guanare como su capital administrativa, estatus que conserva hasta la actualidad.
Un territorio con identidad propia
El decreto de 1851 definió un espacio geográfico casi idéntico al que hoy conocemos como el Estado Portuguesa. La separación de Barinas marcó el inicio de una gestión enfocada en las particularidades de la zona centroccidental, caracterizada por su inmensa riqueza hídrica y su potencial agrícola.
«Se autoriza al poder ejecutivo para que dicte cuantas medidas sean conducentes al establecimiento de la nueva provincia», rezaba el artículo 5to del documento firmado por la Cámara del Senado en Caracas.
De Provincia a Estado Federal
Aquel hito bajo el gobierno de Monagas fue el primer paso hacia la consolidación política de la entidad. Años más tarde, con la llegada de la Constitución de 1909, Portuguesa reafirmaría su posición como uno de los estados fundamentales de la Federación venezolana.
Hoy, la historia reconoce este decreto no solo como un acto administrativo, sino como el reconocimiento formal a una región que, desde la época de la independencia, había demostrado su importancia estratégica para el país.

