Ante la dinámica actual del sector primario, los productores y gremios agropecuarios, liderados por el presidente de Fedeagro, Osman Quero, ratificaron que la estabilidad del sistema agroalimentario nacional depende de la atención inmediata a desafíos estructurales. La principal preocupación del gremio se concentra en la formación de precios para el rubro del maíz, exigiendo que se materialice el diálogo con la agroindustria de manera inmediata. Los productores advierten que, a las puertas de la cosecha, no pueden quedar en un vacío de negociación que ponga en riesgo la rentabilidad y el sustento de las familias rurales.
Osman Quero enfatizó que es urgente dar concreción a los anuncios previos sobre los valores del cereal, puesto que aún queda pendiente la formalización de un mecanismo de precios mediante la concertación directa. El líder gremial recordó que «el petróleo puede ser la energía de hoy, pero la agricultura es la vida de siempre», subrayando que sin una producción nacional protegida no habrá recuperación económica duradera. Además, denunció que el contrabando en el eje andino está asfixiando al productor nacional al introducir rubros sin controles fitosanitarios ni arancelarios.
La inseguridad también forma parte de las denuncias críticas, señalando la vulnerabilidad de las unidades de producción en el estado Guárico ante constantes hechos de violencia. Para Fedeagro, la seguridad jurídica y física es una condición no negociable para el desarrollo agrícola. Asimismo, el sector señaló que la ausencia de una cartera crediticia robusta sigue siendo el principal obstáculo para la expansión, impidiendo el acceso real a insumos y la necesaria renovación de maquinaria para aumentar los rendimientos por hectárea en cada unidad productiva.
El sector productor reafirmó su compromiso de seguir alimentando al país, pero exige que las promesas de diálogo se traduzcan en acuerdos firmados y tangibles que brinden certidumbre al campo venezolano. La reactivación del financiamiento bancario y el cese de la competencia desleal por importaciones irregulares son pilares fundamentales para evitar el colapso de las economías regionales. Desde Portuguesa y el resto del país, los trabajadores del agro esperan una respuesta contundente que garantice que la justicia y la rentabilidad sean la norma en cada hectárea del territorio.
Redacción Portuguesaaldia.com

