Adrián Alvarado era trabajador del hospital Jesús María Casal Ramos, y vivía en el sector Durigua 4 del municipio Páez.

La tarde noche de este domingo, los vecinos alertaron a las autoridades, debido a fuerte olor que salía de una casa ubicada en la vereda nueve del antes mencionado sector, y fue cuando las autoridades hallaron el cuerpo.

Aunque no hay una causa oficial de la muerte del joven de 27 años, se supo que su cuerpo presentó múltiples puñaladas. Una vecina que no quiso identificar, dijo a portuguesaaldia.com que varias veces, las jefas del CLAP, fueron a ponerlo al tanto del pago de la bolsa de comida y éste, no respondía a la puerta.

Fue entonces cuando las vecinas llamaron a la policía, y ellos encontraron su cuerpo putrefacto, que fue llevado al cementerio municipal, para su cristiana sepultura.

Las investigaciones del CICPC están en proceso.

 

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