Más de 500.000 trabajadores de todo Reino Unido han iniciado este miércoles una huelga para exigir aumentos salariales y mejores condiciones laborales en la que supone la mayor protesta de este tipo registrada en el país en la última década. La huelga ha sido convocada por siete sindicatos británicos de sectores como la docencia y el transporte, entre otros. La situación ha llevado a miles de colegios a cerrar sus puertas a lo largo de la jornada, según informaciones de la cadena de televisión BBC.

Los funcionarios, conductores de autobús y maquinistas, además del personal de universidades y otros centros educativos, han dejado también de trabajar para sumarse a la huelga, que se produce ante la fuerte crisis económica registrada en el país.

Los sindicatos han organizado piquetes frente a las estaciones de tren y los colegios, además de las sedes del Gobierno en varios puntos del país. Más de 100.000 miembros del Sindicato de Servicios Públicos y Comerciales, el sexto sindicato más grande de Reino Unido, han abandonado este miércoles sus puestos de trabajo, entre ellos miembros de la Guardia Fronteriza y trabajadores aeroportuarios.

Los sindicatos han expresado su rechazo a la normativa del Gobierno de establecer una nueva ley sobre los servicios mínimos durante las huelgas. Por el momento, los trabajadores han logrado reunir unas 200.000 firmas para bloquear esta medida.

El secretario general del Congreso de Sindicatos (TUC), Paul Nowak, ha señalado que espera que las protestas y huelgas sirvan para «enviar al Gobierno un fuerte mensaje sobre la rabia que sienten cada vez más trabajadores».

Deja tus comentarios...

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo