El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizó este lunes la creación de una Fuerza de Represión de las Bandas (GSF, por sus siglas en inglés) para Haití, una misión de seguridad multinacional destinada a enfrentar la violencia pandilleril extrema que ha sumido al país caribeño en una crisis humanitaria.
La decisión, aprobada con 12 votos a favor y las abstenciones de China, Rusia y Pakistán, representa un cambio significativo en el enfoque internacional hacia Haití, transitando de misiones de apoyo a una fuerza con mandato ofensivo bajo el Capítulo 7 de la Carta de la ONU.
Esta autorización permite el uso de la fuerza militar para neutralizar a los grupos armados que actualmente controlan aproximadamente el 90% de la capital, Puerto Príncipe.
La nueva fuerza contará con 5,550 efectivos, integrados por 5,500 personal uniformado y 50 civiles, superando considerablemente en tamaño y capacidades a la anterior Misión Multinacional (MMAS) que nunca logró desplegarse completamente.
Su mandato principal es realizar operaciones ofensivas para neutralizar, aislar y disuadir a las pandillas, así como proteger a la población civil, asegurar infraestructura crítica y facilitar el acceso humanitario para millones de haitianos afectados por la violencia.
La fuerza tendrá la capacidad de actuar de forma independiente o en coordinación con la Policía Nacional Haitiana, marcando una diferencia fundamental con misiones anteriores que se limitaban a un rol de apoyo.
Las implicaciones de este despliegue son profundas para la estabilidad y seguridad de Haití. El país enfrenta una catástrofe humanitaria con un récord de 1.3 millones de desplazados internos y más de 5,600 personas asesinadas solo en 2024 debido a la violencia pandilleril.
La fuerza internacional busca crear las condiciones de seguridad mínimas necesarias para que organizaciones humanitarias como la OIM puedan distribuir ayuda vital en un país donde el 64% de la población vive en pobreza extrema y enfrenta crisis simultáneas de hambre y cólera.
Sin embargo, expertos y altos funcionarios de la ONU advierten que la seguridad, por sí sola, no resolverá los problemas estructurales de Haití, subrayando que esta intervención debe ser el prerrequisito para un plan integral que aborde la gobernanza, la justicia y el desarrollo a largo plazo.
La resolución, copatrocinada por Estados Unidos y Panamá, establece un mecanismo de financiación combinado que incluye contribuciones voluntarias y una parte predecible del fondo de mantenimiento de paz de la ONU, buscando evitar los problemas de financiación que limitaron la efectividad de misiones anteriores.
Mientras las autoridades del Consejo Presidencial de Transición de Haití celebraron la votación como «un día histórico para el pueblo haitiano», organizaciones de derechos humanos enfatizan la necesidad de que las operaciones se conduzcan con estricto respeto a los derechos humanos y estén integradas dentro de una estrategia política más amplia para evitar ciclos repetidos de intervención y violencia en el país caribeño.
🎯 ¿Quieres llegar a TODO Portuguesa con una sola inversión?
Con Portuguesaaldia.com, tu mensaje impacta a la audiencia más grande y activa del estado.
Audiencia comprometida: 88% de visualizaciones activas en Telegram. Acceso a nuestra radio y aliados como Acarigueña 92.9 y Soberana 92.9.
¡Invierte donde ya está la atención de Portuguesa!
📱 Escríbenos al WhatsApp: 0412-4887397