Pedro Sánchez

El Presidente del Gobierno de España advierte contra la «ilegalidad» y el uso de la guerra para «ocultar fracasos»

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, dirigió un mensaje contundente a Donald Trump en relación con el actual conflicto en Oriente Medio, afirmando que España «no va a ser cómplice de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a represalias de algunos». En su declaración, Sánchez trazó un paralelismo con la Guerra de Irak de hace veintitrés años, señalando que «otra administración de Estados Unidos nos arrastró a una guerra en Oriente Medio». Aquella intervención, que «en teoría… se libraba para eliminar las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein, llevar democracia y garantizar la seguridad global», en realidad «produjo el efecto contrario: desató la mayor ola de inseguridad que ha sufrido nuestro continente desde la caída del Muro de Berlín».

Sánchez desglosó las repercusiones negativas de la Guerra de Irak, indicando que generó «un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un incremento generalizado de los precios de la energía». Con esta perspectiva histórica, el líder español advirtió que «no se puede responder a una ilegalidad con otra, porque así es como comienzan los grandes desastres de la humanidad». En este sentido, reiteró que «España está en contra de este desastre porque entendemos que los gobiernos existen para mejorar la vida de las personas, para ofrecer soluciones a los problemas y no para empeorar la vida de la gente».

Finalmente, Sánchez lanzó una crítica severa a los líderes que recurren al conflicto, calificando de «absolutamente inaceptable que aquellos líderes que son incapaces de cumplir esa misión utilicen el humo de la guerra para ocultar su fracaso y, en el proceso, llenar los bolsillos de unos pocos». El mensaje concluyó con una declaración clara e inequívoca de la postura de su administración: «La posición del Gobierno de España es: no a la guerra». Esta firme oposición resalta la preocupación por las consecuencias humanitarias, económicas y de seguridad que una escalada en la región podría acarrear.

Redacción Portuguesaaldia.com

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