Fecha: 16 de septiembre de 2025
Portuguesaaldia.com / Redacción con información de agencias

En un enérgico discurso, el Presidente de Colombia, Gustavo Petro, se refirió al segundo ataque militar ejecutado por Estados Unidos contra una embarcación en el Caribe, cerca de aguas venezolanas, el cual dejó tres fallecidos. Petro tildó el hecho de “asesinato” y criticó duramente la política antidrogas basada en la fuerza, abogando instead por un enfoque de salud pública para abordar el problema de la drogadicción .

 Contexto del Ataque y la Postura de EE.UU.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes mediante una publicación en Truth Social un nuevo «ataque cinético» en aguas internacionales del Caribe. Según su relato, las fuerzas estadounidenses atacaron una lancha procedente de Venezuela que transportaba narcóticos ilegales «con destino a EE.UU.», resultando en la muerte de tres hombres a los que calificó de «narcoterroristas» confirmados. Trump justificó la acción afirmando que estos grupos «representan una amenaza para la Seguridad Nacional» de su país .

Este evento se produce menos de dos semanas después de un primer ataque similar donde fallecieron 11 personas, un incidente que ya generó una fuerte controversia internacional y cuestionamientos sobre la legalidad de tales operaciones .

 La Crítica Feroz de Petro: “Cipayos” y un Enfoque Equivocado

El mandatario colombiano rechazó contundentemente la estrategia estadounidense. En sus declaraciones, Petro argumentó que el problema de las drogas debe abordarse desde una perspectiva de salud pública y no con operaciones policiales o militares.

«Es un problema de salud pública… se impone la política pública de la drogadicción, es un asunto de salud pública, no de policías, ni de bolillo, ni de cárcel, menos de bombas y misiles», afirmó Petro.

Petro fue más allá al calificar el ataque específico como un «asesinato», cuestionando la proporcionalidad de la fuerza utilizada contra una lancha presumiblemente desarmada: «acaban de destruir otra lancha con tres… así lleven cocaína, matar con un misil a tres pasajeros de una lancha desarmada y no blindada, es un asesinato» .

El Presidente extendió su crítica a la soberanía de la región, afirmando que el gobierno de EE.UU. «está asesinando gente latinoamericana en su propia tierra», en referencia a la disputa sobre si el primer ataque pudo ocurrir en aguas territoriales de Trinidad y Tobago, tal como él mismo había sospechado y comunicado a la primera ministra de dicha nación, Kamla Persad-Bissessar, quien se negó a investigar el hecho .

Finalmente, Petro utilizó el término «cipayo» –palabra que define a un nativo que sirve a una potencia extranjera en perjuicio de su propio país– para referirse a aquellos latinoamericanos que justifican estas acciones de Estados Unidos .

La postura de Petro se enmarca en un creciente debate legal internacional sobre la legitimidad de estas acciones. Expertos en derecho internacional y exjuristas militares estadounidenses han cuestionado la legalidad de atacar embarcaciones civiles en aguas internacionales sin una amenaza inminente comprobada o sin mediar un intento de interceptación y arresto, que ha sido el procedimiento habitual .

Informes periodísticos revelaron que en el primer ataque, la embarcación habría alterado su rumbo y aparentemente «dado la vuelta» antes de ser atacada, lo que para expertos como el Contralmirante Donald J. Guter «socavaría aún más lo que consideraban una alegación de defensa propia ya de por sí débil» .

Mientras tanto, la tensión geopolítica en la región sigue en aumento. Estados Unidos ha desplegado una significativa fuerza naval en el Caribe, incluyendo destructores, un submarino de ataque y aviones de combate F-35 en Puerto Rico . Por su parte, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha acusado a EE.UU. de buscar un «cambio de régimen» y ha afirmado que las comunicaciones bilaterales están «deshechas» .

Reacciones Internacionales y Postura de Venezuela

El gobierno venezolano, que inicialmente desestimó el primer ataque como un video creado con inteligencia artificial, ha cambiado su discurso. Ahora, a través de figuras como Diosdado Cabello, no defiende a los fallecidos pero sí cuestiona la falta de juicio y las ejecuciones sumarias, preguntando irónicamente cómo EE.UU. identificó a las víctimas como miembros del Tren de Aragua: «¿Tenían un chip? ¿Tenían un código QR?» .

El Fondo del Debate: Salud Pública vs. Guerra contra las Drogas

La declaración de Petro va más allá de la condena a un hecho puntual y pone sobre la mesa el debate filosófico y práctico sobre cómo enfrentar el problema global de las drogas.

  • Enfoque de Prohibición y Fuerza (Guerra contra las Drogas): Es la estrategia históricamente liderada por EE.UU., que prioriza la erradicación de cultivos, la interdicción de cargamentos y la criminalización de todos los eslabones de la cadena, desde el productor hasta el consumidor. Este enfoque a menudo ha resultado en confrontación militarizada y encarcelamiento masivo.

  • Enfoque de Salud Pública: Es el modelo que propone Petro y que gana terreno a nivel global. Considera la drogadicción ante todo como una enfermedad socio-sanitaria, no como un delito. Prioriza la prevención, la reducción de daños, el tratamiento médico y la rehabilitación de los consumidores, al tiempo que busca desmantelar las redes criminales con inteligencia y bajo un estricto marco legal y de derechos humanos.

La pandemia de COVID-19, como se señala en uno de los contextos, evidenció la importancia de robustecer los sistemas de salud pública y podría estar influyendo en una reconsideración de las políticas sobre drogas, orientándolas más hacia el bienestar de las personas que hacia la mera persecución penal .

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