El ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, presentó un balance detallado sobre las bajas y la pérdida de infraestructura estratégica en territorio ucraniano.
El ministro de Defensa de Rusia, Andréi Beloúsov, informó este miércoles que durante el transcurso del año 2025 el potencial de combate de las Fuerzas Armadas de Ucrania ha experimentado una reducción de un tercio. Esta importante declaración fue realizada durante una reunión ampliada del Colegio del Ministerio de Defensa, encuentro oficial donde también intervino el presidente Vladímir Putin para evaluar el balance operativo de las fuerzas armadas.
En este sentido, el alto funcionario detalló que las fuerzas de Kiev han perdido más de 103 mil unidades de armamento y equipo técnico especializado en el último año de campaña. Entre estas pérdidas se incluyen aproximadamente 5.500 unidades de fabricación occidental, lo que representa casi el doble de lo registrado durante el ciclo 2024. Adicionalmente, Andréi Beloúsov señaló que el número de bajas en las filas de seguridad ucranianas asciende a casi 500 mil efectivos durante 2025, factor que limita severamente la reposición de tropas.
Por otra parte, las infografías presentadas por el Ministerio de Defensa de Rusia indican que, desde el inicio de la operación militar especial, las bajas totales acumuladas superan el millón y medio de efectivos. Consecuentemente, la degradación de la infraestructura energética ha afectado de manera directa la capacidad de resistencia del país vecino. Específicamente, el reporte ministerial señala que más del 70% de las centrales térmicas y un 37% de las hidroeléctricas que alimentan la industria bélica han quedado fuera de servicio.
Finalmente, el informe de Andréi Beloúsov resaltó que las capacidades del complejo militar-industrial ucraniano para la producción de material de guerra han caído entre un 45% y 50%. Debido al impacto sostenido en la red eléctrica nacional, la infraestructura de energía general descendió un 55%, lo cual repercute en la logística del frente de batalla. Con estos datos técnicos, el gobierno de Rusia ratifica su posición sobre el debilitamiento progresivo de las capacidades operativas de su contraparte en el actual escenario de conflicto internacional.

