El Senado de EEUU aprobó este jueves iniciar el debate de una resolución que impediría al presidente Donald Trump, tomar más acciones militares contra Venezuela sin autorización del Congreso.

En una votación de 52 a 47, los senadores acordaron iniciar el debate sobre una resolución de poderes de guerra del senador Tim Kaine, demócrata por Virginia, que, de tener éxito, “ordenaría el retiro de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos de las hostilidades dentro o contra Venezuela que no hayan sido autorizadas por el Congreso”.

Si bien la votación es solo un paso procesal inicial (la resolución aún tendría que aprobarse tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes y luego sobrevivir a un probable veto presidencial), no obstante marca una clara advertencia a la escalada militar de Trump en Venezuela.

Después de que un esfuerzo similar fracasara en noviembre por una votación de 49 a 51, cinco republicanos se unieron a todos los demócratas para apoyar la votación sobre los poderes de guerra el jueves: los senadores Rand Paul de Kentucky, Lisa Murkowski de Alaska, Susan Collins de Maine, Todd Young de Indiana y Josh Hawley de Missouri.

Collins, Young y Hawley cambiaron sus votos luego de la operación del fin de semana de la administración Trump, que envió tropas estadounidenses a Venezuela —sin autorización ni conocimiento previo del Congreso— para secuestrar al presidente del país, Nicolás Maduro, y llevarlo a Nueva York para enfrentar cargos del Departamento de Justicia.

Desde esa agresión, demócratas y algunos republicanos han criticado a la Casa Blanca, y Trump sigue expandiendo sus ambiciones en Venezuela. En una entrevista con el New York Times el miércoles, el presidente sugirió que Estados Unidos estaría operando y extrayendo petróleo de Venezuela durante años.

En una declaración, Collins dijo que los comentarios del presidente, junto con el hecho de que la Casa Blanca mantiene sobre la mesa la presencia de tropas en Venezuela, motivaron su voto a favor de la resolución.

Senado de EEUU aprueba resolución

«No apoyo el compromiso de fuerzas estadounidenses adicionales ni el inicio de cualquier intervención militar a largo plazo en Venezuela o Groenlandia sin autorización específica del Congreso», dijo Collins.

La decisión de avanzar con la resolución sobre poderes de guerra se da en medio de las fallidas súplicas de los líderes republicanos para detenerla y mantener la autoridad de Trump sobre estas decisiones.

El pasado 3 de enero, luego de la primera agresión militar contra Caracas y otros estados de Venezuela, que derivó en el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, el inquilino de la Casa Blanca amenazó con una segunda oleada de ataques.

«Estamos preparados para lanzar un segundo ataque, mucho mayor, si fuera necesario», declaró en aquel entonces.