El sorpresivo anuncio pone fin a las intensas jornadas de hostilidades y desactiva una de las crisis geopolíticas más complejas de los últimos tiempos
En un giro inesperado durante la cumbre del G7, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció hoy que el estrecho de Ormuz «estará completamente abierto el viernes», marcando un punto de inflexión en la reciente crisis en Oriente Medio.
El mandatario estadounidense confirmó la desescalada del conflicto al asegurar que los buques de carga ya han comenzado a abandonar la zona de tensión. «Nos llevamos muy bien con Irán», subrayó ante los líderes mundiales, mostrando un tono notablemente optimista sobre el futuro de la región: «Creo que van a pasar muchas cosas buenas en Oriente Medio».
El anuncio llega tras intensas jornadas de confrontación militar. Trump confesó públicamente sentirse «muy mal» por los ataques que las fuerzas estadounidenses ejecutaron contra objetivos iraníes durante dos noches consecutivas. Las hostilidades cesaron el domingo tras alcanzar un acuerdo bilateral de última hora. «Pensé que habría una tercera [noche de ataques], pero lo conseguimos antes de que eso ocurriera», reveló el presidente.

