ACARIGUA.- En un balance ofrecido este lunes 6 de abril, el Central Azucarero Portuguesa (CAPCA) y sus trabajadores se comprometen con la soberanía alimentaria del país al mantener un ritmo indetenible en la actual zafra.
Así lo informó Hilan Torrealba, Secretario de Contrataciones del sindicato de la institución, quien destacó la operatividad y el esfuerzo conjunto de los trabajadores y productores.
Torrealba señaló que la jornada de hoy refleja la eficiencia del parque industrial y el cumplimiento de las metas establecidas para el procesamiento de caña de azúcar. «Estamos en un momento crucial de la zafra y el compromiso de nuestro equipo es total para garantizar que el azúcar llegue a la mesa de todos los venezolanos», afirmó el vocero.
Zafra en cifras y operatividad
El reporte de este 6 de abril indica una recepción constante de materia prima proveniente de los diversos núcleos cañicultores de la región. El Secretario de Contrataciones enfatizó que la logística de transporte y recepción se ha mantenido fluida, permitiendo que el ingenio trabaje a su máxima capacidad instalada.
«La zafra no se detiene. Contamos con el respaldo de una fuerza laboral que entiende la importancia estratégica de Portuguesa en la economía nacional. Desde el Central Azucarero Portuguesa seguimos apostando por el crecimiento del sector primario y el fortalecimiento de la producción nacional», puntualizó Torrealba.
Compromiso con el productor
Finalmente, Hilan Torrealba reiteró que se mantienen abiertos todos los canales de comunicación y contratación para asegurar que el proceso de molienda se cumpla en los tiempos previstos, protegiendo la inversión de los productores que han confiado su cosecha al CAPCA durante este ciclo 2026.
Paquete Socioeconómico: Estabilidad y Beneficios para el Trabajador Azucarero
El Central Azucarero Portuguesa (CAPCA) reafirma su posición como uno de los pilares de bienestar laboral en la región, ofreciendo una estructura salarial competitiva que garantiza la estabilidad de sus fuerzas productivas. Según los datos suministrados por Hilan Torrealba, representante sindical, un operador mensual percibe un ingreso integral básico de 593 dólares, compuesto por un salario de $143 más un robusto paquete de bonos que suma $450; mientras que un trabajador de nivel base alcanza los 559 dólares mensuales. A este ingreso se le suman beneficios contractuales de alto impacto familiar, como la entrega gratuita de un bulto de azúcar bimensual y el acceso a una bolsa de alimentos valorada en $100, la cual el trabajador adquiere cancelando apenas el 50% de su costo. Estas reivindicaciones no solo dignifican la labor en el ingenio, sino que blindan el poder adquisitivo de la familia azucarera frente a los desafíos económicos actuales.
Redacción Portuguesa al Día

