(Cruz Mario Silva).- En mi pueblo cuando muere alguien, dicen: «¡Ay se murió, tan bueno que era!». Aunque haya sido un ladrón, drogo, corrupto, violador, delincuente, en una palabra, rata. No celebro la muerte como alegoría a una mejor vida, ni como la transición de este plano a un mundo astral mejor; «todas las muertes son odiosas», dijo el poeta, «pero son necesarias», por el contrario yo festejo la vida con alegría, risas, felicidad, con amor, respeto, consideración, sin embargo hay muertos que pocos los lloran, dado que en vida se dedicaron a la maldad y a la crueldad. El fallecimiento de un político tiene una arista muy particular, debido a que lo lloran sus seguidores y se alegran sus opositores, aquel fatídico 5 de marzo del 2013 cuando mi comandante Chávez falleció, hubo quienes no ocultaron su alegría, verdad María Corina, cierto Andrés Velásquez, dígalo ahí Lilian, pero también leí por las RRSS a muchos que lamentaban la partida física de nuestro líder y muchos como yo, lloramos su siembra eterna. En contraparte, el fallecimiento del expresidente Sebastián Piñera, producto de un accidente aéreo en helicóptero, ha dejado ver ese asco que tienen muchos de sus paisanos por su figura como primer mandatario nacional, no quiero catalogar o señalar con epítetos su muerte, pero quiero compartir con ustedes unas líneas que escribió el colega periodista y amigo, crítico, cineasta y poeta: Leonardo Herrmann. «NINGÚN LLANTO PARA SEBASTIÁN PIÑERA.
🎯 ¿Quieres llegar a TODO Portuguesa con una sola inversión?
Con Portuguesaaldia.com, tu mensaje impacta a la audiencia más grande y activa del estado.
Audiencia comprometida: 88% de visualizaciones activas en Telegram. Acceso a nuestra radio y aliados como Acarigueña 92.9 y Soberana 92.9.
¡Invierte donde ya está la atención de Portuguesa!
📱 Escríbenos al WhatsApp: 0412-4887397