Dicen que en política hay dos tipos de líderes: los que rugen como leones para impresionar, y los que, silenciosos como gecos, trepan paredes imposibles y se quedan pegados justo donde quieren. Primitivo Cedeño, el Gobernador de Portuguesa, pertenece a una tercera categoría: la del tipo con cara de tonto que resulta ser un maestro del ajedrez político, moviendo piezas con una destreza que dejaría sin aliento a Kasparov.⁣

De entrada, subestimarlo es el primer error. Sí, tiene esa expresión que algunos podrían tildar de bonachona o desprevenida. Pero ah, amigos, de tonto no tiene ni un pelo. Esa apariencia es su primer caballo de Troya. Mientras otros gastan saliva en discursos inflamados o se pavonean con títulos y rangos militares como si fueran armaduras medievales, Cedeño opera con la frialdad calculadora de un cirujano y la paciencia de un cazador. Su habilidad no reside en la pirotecnia verbal, sino en dos pilares inquebrantables: obras concretas que hablan más que mil arengas, y pactos tejidos con la precisión de un relojero suizo.⁣

En menos de cuatro años, sin contar con «padrinos mágicos» en las alturas de Caracas – ese oxígeno vital para tantos políticos –, este hombre ha hecho lo impensable: desarticular con minuciosidad de orfebre las corrientes internas que parasitaban la revolución en Portuguesa. Esas corrientes que, disfrazadas de aporte, eran en realidad anclas que frenaban el desarrollo del estado. ¿Sus armas? No fueron tanques ni decretos fulminantes. Fueron estrategia pura y dura, mezcla de persuasión inteligente y negociación implacable.⁣

⁣𝗜𝗺𝗮𝗴𝗶𝗻𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗹𝗮 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗱𝗮:⁣

⁣El Reconocimiento del Tablero: Cedeño identificó a sus piezas rivales. Los «líderes intocables», aquellos que se creían dueños de sindicatos, cuotas militares o feudos burocráticos, pensaban que sus trincheras eran inexpugnables. Se equivocaron.⁣

La Jugada del Seductor (Selectivo): No fue una purga a lo Rambo. Fue cirugía láser. «Creó escenarios», como dice el texto, con la astucia de un director de teatro. A los que detectó con potencial de sumar, los convenció. Los trajo a su proyecto. ¿Persuasión? Sí, pero basada en mostrar resultados posibles, en ofrecer un rol en una obra ganadora, no en meras promesas. Les mostró el tren en marcha y les ofreció un asiento cómodo. Algunos, sorprendentemente, aceptaron.⁣

La Sacudida Implacable: Para los irredimibles, los «Nubes Negras» que solo proyectaban oscuridad y obstrucción, no hubo contemplación. «No valieron rangos militares, liderazgos sindicales, no valieron aviones, ni barcos, mucho menos trenes…» Aquí la negociación dio paso a la firmeza estratégica. Los aisló, los despojó de influencia, los dejó sin base de operaciones. Sin estridencias, sin grandes escándalos mediáticos, pero con una eficacia demoledora. Los sacudió como polvo de un tapete viejo.⁣

El resultado no es solo la ausencia de ruido. Es la presencia de algo mucho más poderoso: un equipo cohesionado. Un equipo que, según las palabras, responde a un único interés: el del propio Cedeño. Pero ojo, no es un interés mezquino o personalista. Es un interés titánico, casi obsesivo: «dejar una huella que no pueda borrar ninguno de los que lo antecedieron, pero tampoco los que vendrán».⁣

He ahí la genialidad estratégica final. Cedeño no busca solo ganar la partida actual. Está construyendo un legado tan sólido, tan tangible en infraestructuras, en producción agrícola revitalizada, en desarrollo turístico potencial, que su nombre quedará grabado a fuego en la historia de Portuguesa. Esa es su verdadera persuasión: convencer a un estado entero, con hechos, de que el camino es este. Y lo más audaz, lo que eleva su juego a otro nivel: abre la puerta a que sea un discípulo suyo quien eventualmente lo supere. Por aquello de que el discípulo siempre supera al maestro». Esa frase no es resignación, es la máxima expresión de confianza en el sistema que está construyendo. Quiere que su obra sea tan buena, que incluso quien la mejore llevará su sello.⁣

Primitivo Cedeño es la prueba viviente de que en política, la fuerza bruta es ruidosa pero efímera, mientras que la inteligencia estratégica, la persuasión basada en resultados y la negociación con mano firme son silenciosamente demoledoras. Lecciones aprendidas no en manuales de Harvard, sino en las calles y campos de Portuguesa. El «arepero» resultó ser el mejor jugador de ajedrez en la sala. Y mientras otros siguen gritando sus jugadas, él ya dio el jaque mate a la ingobernabilidad y está escribiendo, con obras y pactos, la próxima jugada maestra en el desarrollo de su estado. Que no nos engañe la fachada: en ese cerebro hay un supercomputador político funcionando a toda máquina. Y Portuguesa, sin duda, está empezando a ver los resultados. Llamenme jalabolas… total, esa siempre ha sido el arma de los que no tienen razón, la descalificación, pero les digo algo más… Primitivo, es otro cosa. 14 alcaldes, 14 concejos municipales, la AN entera y el Clep entero, me dicen que, algo debe hacer,⁣

Édgar Alexander Morales

🎯 ¿Quieres llegar a TODO Portuguesa con una sola inversión?

Con Portuguesaaldia.com, tu mensaje impacta a la audiencia más grande y activa del estado.

📈 1M+ Visitas/mes 📱 +4.5M Visualizaciones 📻 Cobertura Total

Audiencia comprometida: 88% de visualizaciones activas en Telegram. Acceso a nuestra radio y aliados como Acarigueña 92.9 y Soberana 92.9.

¡Invierte donde ya está la atención de Portuguesa!

📱 Escríbenos al WhatsApp: 0412-4887397