El presente estudio de la Reclamación Territorial Venezolana en el Esequibo, forma parte de un trabajo investigativo detallado y completo ya realizado. No obstante, con el fin de contribuir en el conocimiento de una problemática territorial que nos compete a todos, se concibió y redactó este extracto de manera práctica y sencilla, a los efectos de que todo venezolano con interés, pueda serle de utilidad en el conocimiento de la realidad que, tanto daño por disminución territorial, ha experimentado la Nación venezolana. Es mi deber e interés como Abogado, y Padrino de la Promoción de Bachilleres en ciencia del la U.E Gabriel Pérez de Pagola, contribuir al fortalecimiento y apego de nuestro gentilicio, a aquellos valores culturales y territoriales, como dice el preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el cual cito El Pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores e invocando la protección de Dios, el ejemplo histórico de nuestro Libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana; con el fin supremo de refundar la República para establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural en un Estado de justicia, federal y descentralizado, que consolide los valores de la libertad, la independencia, la paz, la solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la convivencia y el imperio de la ley para esta y las futuras generaciones; asegure el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación, a la justicia social y a la igualdad sin discriminación ni subordinación alguna; promueva la cooperación pacífica entre las naciones e impulse y consolide la integración latinoamericana de acuerdo con el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos, la garantía universal e indivisible de los derechos humanos, la democratización de la sociedad internacional, el desarme nuclear, el equilibrio ecológico y los bienes jurídicos ambientales como patrimonio común e irrenunciable de la humanidad”.

Breve reseña histórica

El actual territorio de Venezuela, está comprendido dentro de aquel espacio geográfico que correspondió en una oportunidad a la Capitanía General de Venezuela, antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1.810, con las modificaciones resultantes de los Tratados y Laudos arbítrales no viciados de nulidad.

Así define al territorio nacional la Constitución en su Art.-10. Este territorio que ganó la Nación venezolana a un alto costo en vidas humanas y que selló en su soberanía con el Acta de independencia. Formó parte en una etapa histórica, de aquellos territorios tutelados por la Corona Española, que; nunca fueron parte de ningún otro imperio en la ocupación de la América.

Este territorio tutelado por España, descubierto al mundo conocido, por ésta nación en 1.499, se extendía hasta los limites del Río Esequibo, y pasaron mediante la figura de Derecho Internacional del -Iutis Posidetis Iuris- , tal como poseías seguirás poseyendo,.. A formar parte de la territorialidad soberana de la naciente nación venezolana. Para el año 1821, Venezuela ya soberana e independiente, se lanza a la aventura de incorporarse a una nueva Nación denominada Gran Colombia, adhesión ésta que duró hasta el año 1830, y que generó traumas territoriales al ejecutarse su posterior separación. Traumas territoriales que se concretaron en inmensas pérdidas de territorio en la frontera occidental de la nación.

Pero como el presente estudio trata del Esequibo,.. Y no de otra frontera; nos concentraremos en el límite oriental del país. El 30 de marzo de 1845, al firmar España el Tratado de Reconocimiento de la Soberanía sobre el territorio Venezolano, conocido anterior a la Independencia de Venezuela como “Capitanía General de Venezuela”, incluyó en ella a la Provincia de Guayana que limitaba al Este con el río Esequibo. En 1814 Gran Bretaña obtuvo de Holanda, lo que posteriormente se llamó la Guayana Británica, ésta limitaba con Venezuela con la frontera del río Esequibo. Ésta es la frontera reconocida en cantidad de mapas impresos en Londres y en particular en el de la Cruz de Cano que, en 1799 publicó el General Francisco de Miranda, con el propio patrocinio del gobierno Británico. La primera vez que Gran Bretaña puso su vista expansionista en la Guayana Venezolana,.. Fue al publicarse la –Seudo línea Schomburgk de 1840- en el conocido –Sketch Map- del –Parlamentary Papers-. Esta publicación fue diligentemente protestada por Venezuela. Pero no obstante, en consecuente seguimiento con la política territorial expansionista en pleno apogeo del Imperio Británico, se confió una vez más al cartógrafo prusiano al servicio de la Corona Británica, Schomburgk, para que publicara la base de sus exploraciones, la cual hizo en Londres con la denominación de: “Una descripción cartográfica de la Guayana Británica”. Obra ésta, producto de sus exploraciones en la zona desde 1835 a 1839. Esta obra publicada por éste cartógrafo, vendría con el tiempo a configurar una de las usurpaciones territoriales más amargas a la nación venezolana en todos sus tiempos. En la obra de este señor Schomburgk, “se publicó un mapa del territorio que, según su criterio debía reclamar para sí la Gran Bretaña. Incluye en su obra todos los ríos tributarios del Esequibo, y al Monte Roraima.” De esta forma y manera, el Imperio Británico daba inicio a su aspiración de expansión territorial en la Guayana Británica, a costa de la Guayana Venezolana, pasando de hecho a usurpar más de 76.000 millas cuadradas, anexándoselas de hecho, e incremento éste su territorio, a costa de la usurpación y arrebato del territorio venezolano. Territorio ganado por los venezolanos al Imperio Español en América. Para ocupar ese extenso territorio de la Guayana Británica con la inclusión de los usurpados a Venezuela,.. Citaba Schomburgk en su publicación: donde aconsejaba a la Corona Británica,.. a estimular la libre e ilimitada emigración de: hindúes, Africanos, colíes, y de cualquier otro grupo inmigratorio que pudiese asentarse en la región, como los ciudadanos de tez negra de la comunidad de Junestown, quienes fueron por muchos años incentivados a emigrar, de los Estados Unidos de América a la Guayana, para así implementar un proceso de usurpación, sustentado en la trasplantación de nuevos inmigrantes que desconocieran la cultura e idioma de la Nación usurpada, en este caso la venezolana. Motivado a la publicación de esa usurpadora obra del Señor Schomburgk, que estimulaba al Imperio Británico a la invasión de un territorio sabido como ajeno, fue una vez más –Protestada por Venezuela-, asunto que conllevo que, la cancillería Inglesa mediante la vocería de un funcionario de alto rango de nombre Lord Aberdeen, propusiera una nueva línea divisoria apartándose evidentemente de la línea propuesta por Schomburgk. No obstante a ésta última propuesta, la perversa política expansionista Británica de ocupar cuanto territorio le viniese en ganas alrededor del mundo, fue sistemáticamente corriendo su frontera Occidental de la Guayana Británica, de la manera siguiente: la linea Schomburgk original de 1840, penetra en 4.920 Km2 al territorio venezolano corriendo la frontera a partir del río Esequibo. La línea Aberdeen de 1844 secunda la penetración del territorio venezolano establecida por Schomburgk, penetrando el territorio a la altura del Río Guainí arrebatandole a Venezuela 141.930 Km2. La línea Granville dispuso en 1881 desplazar más hacia el occidente la línea fronteriza, usurpandole a Venezuela 167.830 Km2, llegando así, al Río Barima. La Línea Rosebery de 1.886 desplaza la linea divisoria y la proyecta a la propia desmbocadura del Río Orinoco. Así sucesivamente fueron ocupando la Guayana Venezolana. Haciendo alarde de la expansión Imperialista Británica, publicada en el “Statesman´ Year Boock”, que; hacía público el haber incrementado la superficie de la Guayana Británica, donde en 1.885, coincidiendo con el “Diccionario Geográfico Universal de París de 1828”, donde había publicado tener una superficie de 76.000 millas cuadradas; para 1887 publicaba tener para la Guayana Británica la extensión de 109.000 millas cuadradas. De ésta forma y manera, la corona Británica le usurpaba sistemáticamente a la naciente Nación Venezolana, un inmenso territorio ubicado en la margen occidental del Río Esequibo, llegando hasta la desembocadura del Río Orinoco, pretendiendo controlar su Delta hacía el Océano Atlántico.

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