El candidato a la presidencia de la República, Dr. Luis Eduardo Martínez hizo pública -la mañana de este lunes- una carta a los candidatos presidenciales opositores en la cual les exhortó a que pública e inequívocamente todos se manifiesten contra las sanciones económicas unilaterales extranjeras.

Según dice en el documento el abanderado de AD, BR, MR, UNE y movimientos independientes; sobre las medidas extranjeras parcialmente levantadas meses atrás existe la amenaza de reactivarlas, este 18 de abril, incluso ampliándolas aún mas.

“Las sanciones no perjudican al Gobierno, las sanciones solo perjudican a las grandes mayorías nacionales especialmente a los más humildes”, suscribió el dirigente político opositor.

La misiva fue remitida a cada uno de los 11 candidatos opositores que, de acuerdo a Martínez, quieren lo mejor para Venezuela.

A continuación el texto integro de la misiva:

«Maturín, 14 de Abril de 2024.
Señores candidatos a la presidencia de la República
Apreciados candidatos y amigos.
Caracas.-

Como bien sabe, en diciembre de 2014, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley 113-278, denominada “Defensa de los derechos humanos y de la sociedad civil en Venezuela” que serviría de marco legal para que se impusieran sanciones dirigidas a personas responsables por violaciones de derechos humanos en nuestro país. Pocos meses después, en marzo de 2015, la Orden Ejecutiva 13692 dispuso las primeras sanciones. En estos 9 años suman 926 sanciones las qué distintos gobiernos americanos, republicanos y demócratas, han decidido contra Venezuela afectando gravemente a millones de nuestros ciudadanos sin que se produjera un cambio de gobierno. La presión aplicada supuestamente en procura de “salvaguardar la democracia y garantizar los derechos humanos dentro del país y la región” de nada ha servido siendo urgente que los sancionadores y lo que las solicitan entiendan que fracasaron. Venezuela vive hoy una crisis descomunal resultado de una tormenta perfecta: la combinación de un modelo de gestión política-económica, el llamado “Socialismo del Siglo XXI” -que ni siquiera sus promotores más entusiastas ahora mencionan- y las sanciones económicas unilaterales extranjeras.

Soy un férreo opositor al gobierno de Maduro como antes lo fui de Chávez, nunca he votado ni por ellos ni por nadie que les represente y en cada oportunidad posible he procurado que se produzca el cambio que millones de venezolanos deseamos.

Un nuevo gobierno, nuevas políticas, que relancen la economía con inclusión social, que mejoren de inmediato los sueldos y las pensiones, que abra las puertas a la inversión privada, que apoye al empresariado, que facilite el regreso de nuestras familias que se han marchado, que reanude relaciones plenas con los Estados Unidos, la Unión Europea y nuestros vecinos del continente, es posible y necesario para bien del pueblo venezolano, de manera pacífica y electoral.

Las elecciones presidenciales convocadas para el próximo 28 de Julio son la gran oportunidad para comenzar a forjar, juntos, una Venezuela diferente. Es necesario sí y conveniente avanzar hacia una fórmula unitaria que por encima de mezquindades debemos construir tan pronto sea posible. Padrón electoral común, programa de gestión gubernamental común en temas fundamentales y promoción del voto pudieran ser los primeros pasos hasta converger en un candidato unitario. Todos somos necesarios, nadie sobra.

En el ínterin deberíamos responsablemente, por Venezuela, por los venezolanos especialmente por los más humildes, fijar posición exhortándole a que sea común, unitaria, ante el inminente vencimiento de las licencias concedidas por la OFAC que flexibilizaron meses atrás un buen número de las sanciones aplicadas específicamente las referidas a los sectores petrolero, minero, gasífero y financiero.
El 18 de Abril de 2024 es la fecha límite para que el gobierno de los Estados Unidos tome una decisión al respecto.

Es cierto que no fue absoluto el levantamiento de las sanciones y aún hay muchas restricciones pero alivió en algo la difícil situación de nuestro pueblo. No renovar las licencias, que se regrese a la política de “máxima presión” de la administración Trump, sería un error gravísimo que no sólo perjudicaría una vez más a la gran mayoría de los venezolanos sino que adicionalmente reforzaría la narrativa del oficialismo dándole argumentos para fortalecer su posición en la campaña electoral que ya está en marcha. Días atrás le escribí al Presidente Biden señalándole “If you want to help Maduro know that the best way to do it is to sanction the people of Venezuela once again”.
En su condición de candidato presidencial opositor, que estoy seguro quiere lo mejor para nuestro país y nuestra gente, le invito a que exijamos al gobierno de los Estados Unidos que nos permitan definir por nosotros mismos el futuro de Venezuela y cesando toda intervención, por demás ilegitima, levanten de inmediato las sanciones que castigan a las grandes mayorías nacionales.

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