(Cruz Mario Silva).- Mientras un grupo celebra el aumento del sueldo, bien porque entiende que la situación económica del país viene arrastrando el peso del asedio financiero internacional o porque a fin de cuentas tiene otras entradas para mitigar el impacto de la burbuja inflacionaria, la flamante MCM celebra que la Unión Europea no levante las sanciones económicas a Venezuela. Mientras la mayoría de los venezolanos festejamos vivir en paz, bien porque están consciente que es la mejor manera de estar en armonía o porque a fin de cuentas estar enguerrillado con la gente y con uno mismo no se consigue paz espiritual; la flamante MCM insiste en que los pendejos salgan a protestar, incendiar, saquear y derribar cualquier signo o símbolo que represente el chavismo. “Mientras más conozco a MCM, más quiero a mi gato”. Una cuasi-colega periodista me dijo que en ocasiones le ha tocado lidiar con el monstro rojo en que se ha convertido la revolución bolivariana, bien por gente que se cuela y quieren ser más chavistas que Diosdado o por jefes, seudos jefes o medios jefes que no entienden que la base del socialismo descansa sobre sus hombros, pero lidiar con un monstro azul sería llegar a los límites de suicidio, me explico, esta coleguita reconoce que el partido de MCM y sus afectos, acólitos o seguidores están desesperados por tomar el poder, lo que garantiza la cacería de brujas de quienes hayan trabajado o sido aliados del chavismo, lo que a la postre se entiende, pero no está de acuerdo, ya que cuando hay cambios de autoridades necesariamente hay movimiento aguas abajo, el asunto es que esta cacería impactaría en Raquel y todo aquel. Imagínense a Timoteo Zambrano, embajador del chavismo en España, pensemos en Bernabé Gutiérrez quien acompañó a Jorge Rodríguez en la peregrinación por una Venezuela Libre y Sin Sanciones y José Brito, que no se cae a pasiones para defender lo positivo del gobierno de Chávez, Maduro y Delcy. Aquí en Portuguesa tenemos al profesor Miguel Herrera, de esos adecos que dicen que “si en el cielo se vota, voto blanco” y de paso enemigo político -por así decir- de Ramos Allup; entonces mi estimada casi colega me asegura que no es una ilusión o una quimera que esa bestia azul -que tiene forma y cuerpo- engendrada por MCM de llegar al poder devorará sin misericordia el alma de quienes la alimentaron y la cuidaron. No hablo que los presidentes de Europa o Estados Unidos, hablo que quienes apoyan esa locura llamada: Vente, que la compañera de quien les escribo y que no dije su nombre me aseguro: No in-vente Venezuela. Feliz día del Trabajador.

