INTERNACIONALES/PORTUGUESA AL DIA
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) prepara una reunión de emergencia de su Consejo de Seguridad tras la orden del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de bombardear la periferia de Beirut, bastión de la organización Hezbolá.
La sesión del máximo órgano de seguridad internacional fue convocada de urgencia a petición de Francia, cuyo presidente, Emmanuel Macron, sentenció con firmeza que «nada justifica la gran escalada en curso». El anuncio generó pánico inmediato en la población, provocando que cientos de familias abandonaran la periferia sur libanesa a pie, en motos o en vehículos particulares.
Esta nueva y agresiva ofensiva de Israel se ejecuta de manera paralela a las complejas negociaciones que mantiene Estados Unidos con Irán para intentar frenar la guerra en Oriente Medio.
Al respecto, el gobierno de Teherán reiteró de forma tajante que cualquier acuerdo con Washington dependerá exclusivamente de que se logre implementar un alto el fuego efectivo y real en el Líbano. Cabe destacar que ambas naciones en conflicto habían acordado una tregua previa el pasado 17 de abril, pero este pacto nunca llegó a respetarse en el terreno.
Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, justificó las acciones bélicas al anunciar que el objetivo definitivo es establecer una zona bajo estricto control de seguridad militar en el área del río Litani, asegurando que quedará totalmente libre de armas y combatientes. En respuesta a estas declaraciones y al avance de las tropas, el grupo chiíta Hezbolá ha continuado desplegando ataques con drones contra diversas posiciones del ejército de Israel, intensificando los combates tanto en el sur del territorio libanés como en la zona norte de la frontera israelí.

