Ha sido tema de alta tensión comunicacional, el pasado texto en la red X, dado por el Presidente Trump, quien últimamente se ha dado a la tarea de generar altos consumos de información, bajo su particular forma de alterar la paz y tranquilidad de mercados internacionales, así como el equilibrio real de una política internacional seria.
No es un secreto, que el Presidente Trump, manejándose como buen empresario, ha sabido sacar provecho para sus intereses económicos y el de sus amigos del capital, con apenas una afirmación cualquiera, con la cual hace estallar mercados de bolsas financieras, siendo que en un chasquear de dedos y de un día para otro, grandes cantidades de dinero, se mueven entre acciones y papeles de títulos valores manejados por dichas bolsas.
A la sazón, hemos sido testigos de sus aseveraciones en relación a los ataques a Europa debido a su falta de cooperación en el apoyo a Israel y la OTAN, en la guerra contra Irak, así como el genocidio en Gaza y demás ataques al Líbano. Así mismo, sus afirmaciones de invadir Groenlandia, Cuba, Colombia, Mexico o la de apoderarse del canal de Panamá.
Cada una de estas afirmaciones, sumadas a su discrecionalidad del manejo de alterar tasas de intereses en sus mercados, con relación a la producción china, rusa, taiwanesa o de países de Europa occidental, hacen gala de un manejo estrictamente comercial y financiero, lo que debe haberle dejado grandes ganancias tanto a título personal a sus corredores de bolsa, como indirectamente al país que gobierna, dentro del cual, enfrenta una profunda crisis de popularidad, según informaciones que han venido apareciendo en las redes.
Siguiendo este mismo guion, hemos visto como no ha dejado pasar los acontecimientos ocurridos en nuestro país, sobre todo a partir del pasado 03 de enero.
No olvidemos su constante asedio frente a nuestras costas sustentadas por una eventual situación de emergencia, por el tráfico de drogas en rutas del caribe y mar pacífico, lo que conllevó a ataques militares contra pequeñas embarcaciones, las más de las veces con muerte de sus ocupantes, sin que nada se dijera por parte de las naciones implicadas por sus nacionales caídos.
Poco se supo si todas eran del narcotrafico, y bajo ese influjo mágico de las redes, veíamos como si fueran juegos de videos, tales ataques y muertes.
Esto fue aceptado así, como una gran lucha con los poderosos portaviones anclados frente a nuestras costas internacionales, como alertando o presagiando lo que a posteriori se produjo.
Luego de ese control y la aceptación pacífica de esta actuación, la mesa estaba servida para la invasión a nuestro país, tantas veces pedida por la oposición radical y que todos conocemos el resultado; siendo sin duda, la adquisición gratuita de más de 50 millones de barriles de petróleo en un pestañear de ojos, amén de ulteriores beneficios obtenidos.
Todo ha sido un sistema de ganancias financieras que quizas en otro momento, pues también incrementaba cuentas de la corrupción interna en nuestro país.
Entendiendo todo esto, y ha sabiendas de la ingentes riquezas de todo tipo de nuestro país, pues ni corto ni perezoso, este mismo Presidente Trump, nos viene con su discurso de ganancias y saca a la palestra su intención de que nuestro país sea parte de un estado más de la unión estadounidense.
Sobre este punto, a mi modo de ver, no deja de ser una noticia más de las que nos tiene acostumbrado este personaje, ya que si bien es cierto, la constitución de ese país, contempla esa posibilidad, establecida en el Artículo IV, Sección 3, Cláusula 1 de la Constitución (conocida como la Cláusula de Admisión), también es cierto, que deben cumplirse una serie de requisitos para que dicha adhesión pueda ser procedente, siendo lo más importante, que no es precisamente el Presidente, quien debe acordarla, sino que es una potestad exclusiva del Congreso estadounidense, tal como la misma disposición citada lo recoge, dentro de los requerimientos establecidos conforme reza asi:
“Autoridad del Congreso: «Nuevos Estados podrán ser admitidos por el Congreso en esta Unión».
Limitaciones: No se puede formar un nuevo estado dentro de la jurisdicción de otro, ni unirse dos o más estados (o partes de ellos) sin el consentimiento de las legislaturas estatales afectadas y del Congreso.
Library of Congress – Constitution Annotated (.gov)”.
Teniendo en cuenta esta situación de índole constitucional, de primera vista se observa, que ha sido una afirmación para generar contenidos de consumo mediático y de manejo financiero, tal como acaba de manifestar en su gira por China, afirmando que Xi Jinping “es un amigo”; cuestión ésta, que inmediatamente ha repercutido a las alzas de las referidas bolsas mundiales. Vayamos a ver cuantas ganancias habrán acumulado su grupo de empresarios en apenas esta afirmacion.
Adicionalmente, a la situación planteada sobre pasar a ser el estado 51 de la unión, pues simplemente analizando nuestra constitución, observamos que esta posición también es imposible, dado lo establecido en el artículo 13 de la Constitución que establece que el territorio nacional no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado, ni aun temporal o parcialmente, a Estados extranjeros u otros sujetos de derecho internacional.
A la luz de esta norma, surge la imposibilidad de que en un hipotético caso, de que se quisiera cumplir con la intención de Trump, pues habría que comenzar por reformar este artículo constitucional, para poder cumplir con el requisito antes establecido, de que debe haber una solicitud del estado que desee formar parte de la Union estadounidense.
Esta imposibilidad normativa, también choca con todo un proceso de lucha independentista plasmado en el preámbulo de nuestra Carta Magna, habida cuenta de razones políticas e históricas, más allá de la actual condicionalidad establecida bajo presión al actual gobierno venezolano, el cual, según la Presidenta Delcy Rodríguez, ya ha manifestado que eso sería imposible.
Sin duda, la inmensa fuerza militar e informática que mantiene el gobierno de Trump sobre nuestro país, le da su condición de estar bajo situación de “protectorado”, con lo que de manera arbitraria se saltan todas las disposiciones de derecho internacional establecidas.
Así que, para todos aquellos que estén pensando en creerse ciudadanos de pasaporte e identidad como los marines, pues váyanse bajando de esa nube, de ser así, no se habría generado toda esa política de expulsión de compatriotas de esa nación. Recordemos las actitudes xenofobicas con las que siempre hemos sido vistos por parte ese país.
No todo lo que Trump diga es verdad, ni todo lo que diga puede hacer; sino pregúntenle a los iraníes o al mismo Papa.
Esta es la era de la política del verbo con ganancias, eso si lo ha establecido Mr. Trump siguiendo la tesis del Tío Sam.
Rafael García González. 14/05/26

