Por primera vez nuestra columna se enfrenta a un título con similitud de su significado. La realidad y movilidad de la política hoy día, hace obligatorio establecer algunas líneas al respecto.
Este siglo XXI, contiene una ruptura del manejo y sistemas de poder en torno a la política. Se quedan cortos los análisis filosóficos y científicos que durante el tiempo han establecido líneas de pensamiento para cada una de las corrientes que se han desenvuelto en cada momento histórico.
Hemos precisado este primer elemento relacionado con el tiempo y la epoca, para establecer en primer orden, los avances y tecnologías que operan actualmente. Es necesario considerar que nada es estático, y así como hoy día estamos invadidos de las comunicaciones en tiempo real a través de las redes sociales, pues no es menos cierto, que ellas van en orden a la manera de pensar del momento.
En este segundo aspecto, es precisamente donde se centra el mayor de los dilemas en cuanto a la política; ya que quizas nunca antes, el pensamiento humano había sido tan directamente inducido.
En la década de los 80 manejábamos criterios centrados en el concepto de “alienación”, producto de los efectos marcados por ideologías que imponían sus principios elementales y de alli, su linea de seguimiento. Posteriormente, en los 90 e inicios de este siglo, el pensamiento humano es tocado por lo ralacionado con las doctrinas del “mundo globalizado”, tesis ésta que, mezclada con los avances de internet y de la interacción social del mundo, generó tesis casi de corte proteccionista respecto del ambiente, entre otros aspectos. Los demas aspectos mantenían sus principios elementales de una suerte de conductas y líneas respetadas, esto es, los bloques de poder esgrimían sus armas y sistemas de dominación pero, con un límite en torno a las fronteras y soberanías de los demás países menos desarrollados, a menos de un conflicto armado. Funcionaba perfectamente, una suerte de alineación alienada, respecto de quienes hacían parte del hemisferio de occidente, Europa o Asia. Està fórmula se viene al traste justamente en estos tiempos, donde precisamente el colonialismo imperial de los más fuertes, han sacado sus garras para colocarse en la palestra de dirigir sus clanes; a la sazón, nuestro país sometido a la tutela de los Estados Unidos.
Esta realidad viene dada precisamente, por el cambio del pensamiento político que ya no obedece a filosofías ni a criterios históricos de derecha o izquierda, ni a la emoción de liderazgos, tal como ha querido hacerse ver. Menos aún, de radicalismos de ultra derecha o izquierda, más por el contrario, obedecen a los estándares establecidos por el sistema del orden mundial; de alli que nada sea lógico ni tenga manera de explicarse. Es por ello, que el juego político, sigue siendo el juego del poder, donde quien tiene la fuerza, pues sencillamente impone sus designios.
El discurso disgregador y avasallador de Donald Trump, es la mejor muestra de lo inentendible, pero también de lo que se acepta y se obedece. Quienes venimos de algunas décadas atrás, vivimos nuestra infancia versada sobre cómics del “pato Donald”, y obviamente conocimos a su Tío Mc Pato, a quien no se le entendía nada, pero era el poderoso y hacía lo que mejor le parece; cualquier parecido con nombres y semblanzas actuales, no ha sido una coincidencia.
Casualmente apenas ayer, y hoy en nuestro país, se ha dado una inexplicable reunión entre quien representó la AN del 2015 y quien ahora la preside; y alli lo impensado. Seguimos viendo como esa tutela estadounidense, sigue girando instrucciones respecto de nuestra soberanía y forma de solucionar nuestros conflictos internos.
HACIA DONDE VAMOS ?
Esta es la nueva política, contradictoria y acomodaticia, “alacranes” dixit.
Pero la imaginación no tiene límites en este concierto de ideas, sobre todo, si de ser necesario hay que capitular para obtener la estabilidad de esa política democrática del país. Es imperioso regresar al respeto del Estado de Derecho y todo el estamento del contenido de la constitución. Este encuentro Rodriguez-Figuera, no es un reencuentro de amigos, empero, sabemos que las guerras se terminan en una mesa; lo que sí ha quedado claro, es el mensaje del tutor, con Mariacorina no quieren nada y menos con ese equipo de pseudo políticos que hoy día son rechazados por el pueblo, por eso seguiremos viendo los ensayos que se seguirán haciendo para que la oposición se muestre unificada más no unida; tal como en las primeras de cambio vimos la selección de Márquez o del grupo de sectores políticos nacionales como Bernabé Gutiérrez, entre otros. Mientras tanto, la señora Delcy Rodríguez mantiene el poder y sigue ganando esos espacios políticos que aún ni la misma Mariacorina logra frente al poder del estatus, como lo es las decisiones de Trump.
A donde vamos? De seguro a una ruta de estabilidad de esa nueva política y hacia lograr que Venezuela vaya ganando sus propios espacios, ya no tan soberanos, pero necesarios. Es sencillo, vamos de la mano de quien hoy es favorecida por su disposición al diálogo y logro de los cambios y acuerdos, por ahora, seguirá Delcy Rodríguez donde está, aún falta camino por recorrer para unas elecciones presidenciales. El tiempo sigue siendo joven.
Rafael García González. 19/06/2026.

