Por Froilan Sanchez

Durante los últimos meses he tenido la fortuna de recorrer, una vez más, a mi estado Portuguesa. Ser testigo presencial del absoluto abandono en que se encuentran los campos del estado, es solo el reflejo de la decidía gubernamental, que entristece a los que hemos tenido la suerte de nacer aquí.
Aun no puedo asimilar, que teniendo un ministro de agricultura y tierra, ex-gobernador de este estado y oriundo de estas tierras, haya sido incapaz de apoyar la agricultura en su propio estado. No quiero ni imaginar, como estará el resto del país.
Carreteras intransitables, bachaqueo de agroinsumos producidos por empresas estatales, falta de financiamiento publico y privado, falta de asesorías técnicas, especulación en repuestos de maquinaria, falta de combustible y para colmo, el ministerio no les emite las guías de movilización de sus productos, a tiempo, para exponerlos a compradores voraces que les compran sus productos a precios desventajosos, son algunos de los obstáculos con los que tienen que lidiar los productores portugueseños, todos causados por las malas políticas nacionales y estadales.
En todo eso hay dos causas, la decidía gubernamental y la corrupción, que atentan contra el desarrollo agrioindustrial del país y la seguridad agroalimentaria de todos los venezolanos. Aunque los que tienen la responsabilidad de dirigir las políticas agricolas del país y del estado, repitan como loros, el cuento de la intervención extranjera, ¿Como explican que un solo señor, haya adquirido más de 50 mil hectáreas en el estado? Y ¿porque esa única persona recibe todos los beneficios del ministerio, del ministro y del gobernador? ¿Qué pasó con aquel discurso, del combate al latifundio? ¿Será que lo enterraron junto con Chavez?
Nuestros héroes del campo, no piden que les den nada, solo que el Estado, a través de sus instituciones, les brinden las condiciones necesarias para ellos producir e impulsar la economía del país.
Para salvar el campo, debemos librarnos primeramente del infortunio de ser gobernados por gente incapaz y corrupta, necesitamos que quienes estén al frente de estas instituciones le vean el rostro a la gente que lleva a cabo día a día esta noble labor, para que se sensibilicen con sus problemas y brinden soluciones de fondo.
El 21 de noviembre, tenemos la oportunidad de cambiar nuestro destino, no te dejes convencer por quienes han sido los causantes de esta tragedia, ellos jamás te darán soluciones, sino más problemas.

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