ACARIGUA-ARAURE / PORTUGUESA
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se encuentra actualmente en «terapia intensiva». Mientras los habitantes de Portuguesa y el resto del interior del país lidian con apagones no programados y fluctuaciones constantes, los datos revelan una realidad alarmante, la red apenas genera 13.000 megavatios (MW), operando a tan solo el 36% de su capacidad instalada.
Esta semana, la crisis se agudizó. La Vicepresidencia Sectorial de Obras Públicas y Servicios, justificó las fallas alegando que la demanda alcanzó los 15.579 MW, la cifra más alta registrada en los últimos nueve años. Según el comunicado oficial, el incremento se debe a las «altas temperaturas» y a un supuesto «crecimiento económico».
Si no hay garantías no hay inversión, a pesar de las promesas de recuperación del Sistema Eléctrico Nacional, el panorama es sombrío. Expertos señalan que la crisis actual podría superar el histórico apagón nacional de 2019. El principal obstáculo para una solución real es la desconfianza de los gigantes tecnológicos: empresas como Siemens y GE Vernova dudan en invertir en la reparación del sistema ante la falta de garantías de pago por parte del Ejecutivo.
Mientras el gobierno central atribuye el caos al clima, en las calles de Portuguesa la población enfrenta una crisis energética sin precedentes que mantiene en vilo la economía local y la calidad de vida de los ciudadanos, quienes temen quedar a oscuras de forma permanente.
Karla Quintero
CNP: 18.421
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