Un fuerte y prolongado aguacero se registra en estos momentos en el municipio Monseñor José Vicente de Unda, sumiendo en un estado de extrema alerta a toda la población y, de forma crítica, a las comunidades que sufrieron graves inundaciones y pérdidas materiales en las últimas semanas.
El fantasma del desbordamiento del río Chabasquén, el río Chabasquencito y las quebradas Patón y Córdoba vuelve a preocupar a los habitantes de la zona alta de Portuguesa. El reciente temporal dejó un saldo de más de 100 familias damnificadas (alrededor de 260 personas afectadas), viviendas colapsadas y severos daños en infraestructuras clave como las escuelas Ester Montilla y Doña Domina de León, además de una iglesia evangélica en el sector El Puente.
En este Momento, hay alerta por posible desbordamiento de la quebrada Negra en la troncal 007, alerta nuevamente de la quebrada de la recta, ya desbordada y crecida del río Chabasquen, amenazado el sector Los Bendecidos
Sectores vulnerables en máxima vigilancia
Los residentes de los sectores históricamente más golpeados, como La Recta (II y III), Villa Esmeralda y la comunidad Los Bendecidos, se mantienen vigilando el nivel de las cabeceras de los ríos. En la contingencia previa, el agua llegó a ingresar con fuerza en las viviendas, obligando a traslados de emergencia hacia el gimnasio cubierto de Chabasquén, habilitado como refugio temporal.
Voceros comunitarios y líderes vecinales hacen un llamado urgente a las autoridades municipales, regionales y a los organismos de prevención como Protección Civil, para que se mantenga el despliegue de maquinaria pesada para la canalización de los cauces y la remoción de escombros, y se prevean planes de evacuación inmediata si los niveles de los ríos continúan ascendiendo de manera acelerada.
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