En el marco de la conmemoración del Día Nacional del Periodista, la líder política Lourdes Downing presentó un profundo y crítico balance sobre la situación actual de los trabajadores de la prensa y el estado de los derechos ciudadanos en Venezuela.
Downing señaló que hablar de libertades en el contexto venezolano actual obliga a reflexionar sobre todo lo que se ha perdido tras el debilitamiento institucional de los últimos años.
El declive de las libertades esenciales
La dirigente recordó que Venezuela gozó de plenas garantías individuales mientras se mantuvo bajo un sistema democrático firme.
«En los 40 años de democracia había libertad de tránsito, libertad económica, libertad de asociación, libertad de expresión y libertad de reunión; era una Venezuela llena de libertades», rememoró Downing, contrastando aquella época con la realidad actual, donde estas facultades se encuentran severamente restringidas.
La líder política denunció de forma categórica que los profesionales de la comunicación social ejercen hoy sus labores en un entorno controlado, caracterizado por la aplicación de censura previa para la emisión de opiniones, el acecho constante a los medios de comunicación y la persecución activa contra la disidencia y quienes sostienen posturas críticas al gobierno.
La desaparición de la prensa impresa y la criminalización
Downing enfatizó que el ejercicio del periodismo vive tiempos extremadamente difíciles, ejemplificando el impacto que tuvo la desaparición de la prensa escrita en el país. Indicó que los periódicos impresos no solo representaban una fuente de empleo fundamental para los profesionales del área, sino que prestaban un servicio de equilibrio esencial para la salud democrática, la denuncia de abusos y la visibilización de los problemas vecinales, laborales y empresariales.
Asimismo, alertó sobre los peligros que corren tanto periodistas como dirigentes políticos al difundir informaciones incómodas para el poder.
«Se ha llegado a criminalizar la forma de expresarse, convirtiéndola en delito a través de figuras como la ‘incitación al odio’. Sin embargo, en los programas de opinión afectos al gobierno se habla de cualquier forma, hecho o persona desde el poder y eso no es delito. Se han creado delitos a la medida para silenciar las ideas, la protesta, la información y la disidencia, lo que se traduce en represión», fustigó.
Un llamado a la reconquista institucional
Finalmente, Lourdes Downing aprovechó la fecha para enviar un mensaje de aliento al gremio periodístico, instando a las fuerzas vivas del país a trabajar de manera unida para rescatar los espacios de debate libre.
La líder política concluyó haciendo un llamado a la acción ciudadana: «Hay que reconquistar las libertades, y entre ellas, la libertad de expresión, ejerciéndola con respeto y veracidad. Tanta libertad como sea necesaria y tanto control como se necesite para no abusar».

