ACARIGUA. – El Portuguesa FC atraviesa uno de los momentos más oscuros de su historia reciente. Pese al éxito deportivo alcanzado en el Torneo Apertura, donde el equipo logró un meritorio quinto lugar superando a plantillas con presupuestos significativamente más altos, la gestión administrativa ha sumido a la institución en una tragedia financiera que amenaza su estabilidad.
Deudas y abandono administrativo
Aunque el cuerpo técnico y los jugadores titulares han recibido sus pagos, la realidad es devastadora para el resto del personal. Trabajadores administrativos y jóvenes de las categorías menores no han percibido sus salarios. La crisis se extiende hasta las residencias donde se alojan los futbolistas; los propietarios de estas viviendas, tras cuatro meses de impago por parte de la directiva, ya han emitido amenazas de desalojo.
El fin de la era Leo González
El artífice de los buenos números del equipo, Leo González, tiene contrato hasta diciembre, pero su marcha parece inevitable. El destino de González sería su «Trujillanos del alma», club que actualmente atraviesa una reestructuración total tras finalizar último en el semestre anterior. Se rumorea que con su salida, al menos 10 jugadores clave abandonarían el club rojinegro para seguir al estratega.
La afición lamenta que, bajo la presidencia de Vito Recchimurzo, el prestigio de las cinco estrellas del «Pentacampeón» parezca haber pasado a un segundo plano frente a la insolvencia y la falta de compromiso con los trabajadores del club.

