La nación del Golfo busca mayor flexibilidad para aumentar su capacidad de producción y satisfacer la demanda energética mundial a largo plazo.
En un movimiento que reconfigura los cimientos del mercado energético global, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunciaron este martes su decisión de abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) el próximo mes. Tras casi 60 años de permanencia en el bloque, el Gobierno dirigido por Muhammad bin Zayed Al Nahyan justificó la medida como un paso estratégico para satisfacer la creciente demanda mundial de energía. Esta resolución surge luego de que la nación realizara cuantiosas inversiones para potenciar su capacidad extractiva, buscando una autonomía que le permita operar sin las restricciones vinculantes de producción impuestas por el organismo internacional.
El ministro de Energía de los Emiratos Árabes Unidos afirmó que la salida otorgará al país la flexibilidad necesaria para gestionar sus recursos de manera soberana. Históricamente, Abu Dabi ha manifestado sentirse limitado por las cuotas de extracción del grupo, especialmente ante el cumplimiento desigual de otros miembros. Al dejar la organización, que cuenta entre sus fundadores a Venezuela, los EAU recuperan el control total sobre su producción, la cual alcanzó los 2,9 millones de barriles diarios en 2024. Según analistas de Capital Economics, aunque el país es un actor de menor envergadura comparado con Arabia Saudita, su partida podría derivar en precios más bajos y una mayor volatilidad en las próximas décadas.
Por consiguiente, la salida de los Emiratos Árabes Unidos representa un desafío significativo para la cohesión de la OPEP, que ahora quedará reducida a 11 integrantes. Expertos en energía como Saul Kavonic, de MST Financial, sugieren que este hecho podría marcar el principio del fin para la alianza, ya que el grupo pierde aproximadamente el 15% de su capacidad y a uno de sus miembros más disciplinados. Esta situación ocurre en un contexto de alta tensión en Oriente Medio, donde el Banco Mundial ha advertido sobre la mayor pérdida de suministro de petróleo registrada hasta la fecha, previendo un incremento en los precios de la energía de hasta un 25% para el presente año.
Finalmente, este cambio geopolítico fundamental impactará directamente en las economías más vulnerables, según advirtió el economista jefe del Banco Mundial, Indermit Gill. Si bien la decisión de los Emiratos Árabes Unidos no tendrá un impacto inmediato debido al cierre del estratégico estrecho de Ormuz, se espera un incremento en la producción a largo plazo. Corresponde ahora a Arabia Saudita, líder de facto del grupo, asumir la carga de la gestión del mercado y evitar que otros miembros sigan el camino de Abu Dabi. La reconfiguración de los mercados mundiales de crudo entra así en una fase de incertidumbre que será monitoreada de cerca por las principales potencias económicas.
Redacción Portuguesaaldia.com

