Feliz año nuevo, volvemos por aquí, a seguir aportando nuestro grano de arena en procura de una sociedad más justa, donde los hombres y mujeres, ancianos y niños podamos seguir viviendo en el país que nos pertenece a todos, con leyes respetadas por todos e instituciones que hagan respetar esas leyes a todos por igual, sin importar su condición social, racial o de sexo.

2023 fue un año terrible en lo económico y en lo político, pero aun así; empujamos todos, o la gran mayoría, para sacar nuestras familias adelante. 2024 Nos llega con muchos retos, será un año de elecciones presidenciales y en donde los venezolanos tenemos la gran responsabilidad de escoger el hombre o la mujeres que conducirá el país por los próximos 6 años, pero mientras eso ocurre, aspiramos la normalización del Sistema Eléctrico Nacional, aspiramos la normalización de la gasolina y el diésel, estas tres cosas juntas, serán garantías de inicio para sacar el país adelante. Los políticos están obligados a poner estos temas sobre la mesa, son de suma importancia para todo el país, sobre todo para nuestro estado #Portuguesa, punta de lanza de la producción de alimentos para todos los venezolanos. Claro que no podemos dejar de lado las amenazas de potencias extranjeras interesadas en apropiarse de nuestros grandes recursos naturales, claro que no podemos olvidarnos de los millones de venezolanos que viven en otros países del mundo, por supuesto que debemos seguir rescatando la salud, la educación, los servicios públicos, en eso, la mayoría de nosotros estamos de acuerdo, pero el principal tema aquí, es que el país no puede seguir el rumbos que lleva en este momento.

Sea que los venezolanos decidamos cambiar de sistema o seguir en el mismo sistema, porque cada persona es un voto, y la diversidad de pensamientos es nuestra principal característica como seres humanos, es necesario que el sistema que escojamos, cuando el CNE, que por cierto está en deuda, pues a la fecha no ha anunciado el día de los comicios presidenciales, sea cuando sea, debemos tener claros que los enroques en los ministerios, no es la mejor forma de conducir un país, tenemos que tener claros que son los venezolanos, de cada municipio, de cada estado, de cada parroquia, quienes escogemos a nuestros alcaldes, gobernadores, legisladores regionales, legisladores nacionales, legisladores municipales.

Hay que tener presente y con todo respeto lo digo, sin dejar de reconocer el trabajo realizado por Wilmar Castro Soteldo, en el Ministerio del Poder Popular de Producción Agrícola y Tierras que el 6 de enero de 2024 cumplió 9 años en el cargo; que es hora de hacer un cambio, porque la agricultura nacional no va por buen camino. Es terrible decirlo, pero es así, prácticamente en 9 años se acabó la clase campesina productiva, se acabó el pequeño productor agrícola y pecuario, se ahorcó al mediano productor, eso sí; lo repito, en 9 años han habido cosas muy positivas, pero en contraparte se ha sometido a los pocos productores que quedan, a la voracidad capitalista que se organizó para convertirse en un poderoso sistema financiador, con condiciones de miseria que ha puesto a una élite agricola muy, pero muy rica, a expensas del sudor y el esfuerzo de la comunidad agrícola nacional. ¿Es hora de un cambio? O ¿son vainas mías?

Cuando yo estaba chiquito, no sé si alguien más lo hacía, uno le quitaba las antenitas a los bachacos para que éstos pelearan, a veces no lo hacían y solo daban y daban vueltas sin sentido, seguramente si en esa época estuviese de fiscal el que está ahorita, no habrían sancionado, pero eso lo hacían los muchachos en los zanjones de Guama en la placita de Las Tapias, de mi querido estado Yaracuy, donde pasé la mayor parte de infancia, este diciembre recibí el 2024 allá en mi Boraure de mis querencias, fui y me llevé la más agradable impresión al ver la decoración de la Plaza Bolívar de San Felipe, la espectacular vista de la Plaza Sucre de la Independencia, mis amigos con lo que andaba erguidos “me echaban coco” de los bonito que estaba, yo sabía que estaba bonito el pueblo, pero no perdí la oportunidad para decirle lo hermoso que había quedado la Espiga en Acarigua, lo bonito que se veía la Av. Trino Melean y la Redoma de Araure, uno se me puso bravo, me dijo “te hubieses quedado allá”, le sonreí y le dije que “Acarigua es como Nueva York”, sé que no me entendió, pero yo disfruté un montón entre parranda y palos de Cocuy La pastora, “El que no canta, llora”, yo hice las dos cosas por cierto; pero de regreso a mi natal Portuguesa, aproveche una cola de mi amigo Josman Mejías, y hablábamos de política y le solté la expresión de que algunos políticos del país y del estado estaban ¡Como bachaco sin antenas!, nos reímos un poco, porque inmediatamente entendió  que me refería es a que algunos dan vueltas y vueltas, y no hallan en qué palo ahorcarse. Pero Bueno, seguimos pá´lante, trabajando duro, trabajando fuerte y con la confianza de que saldremos de esta crisis y de cualquier otra que trata de sombrear los corazones de nuestra gente.

Finalmente les digo que mi columna saldrá los días jueves, como ocurre desde hace 15 años. La de hoy es un abre boca para que nos vayamos “achinchoriando”. Nos leemos el jueves.

 

Édgar Alexander Morales

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