Épale feliz jueves, estamos por aquí de nuevo…
En la pintoresca geografía de Acarigua, conviven dos versiones de un mismo nombre que no podrían ser más opuestas, casi como si el destino jugara a las adivinanzas con el gentilicio. Por un lado, deambula ese Édgar del sector político que ha convertido el arte de pedir… en su principal medio de vida; un personaje que ha perfeccionado la técnica de «tocar la puerta» de despachos oficiales para “chulear” bajo cualquier pretexto, ya sea por urgencias familiares sobrevenidas o en nombre de instituciones que ni saben de sus gestiones. Su lealtad dura exactamente lo que tarda en agotarse la dádiva: si el alcalde o el gobernador de turno cierran el grifo, el solicitante se transforma de inmediato en el verdugo mediático, lanzando ataques contra la misma gestión que antes intentaba ordeñar. —Ah, bueno, y de paso usa periodistas, medios, emisoras, perfiles…; que se dejan llevar por un “negocio” donde él nada más gana. Es ese perfil que prefiere «enterrar el colmillo» y vivir de la astucia antes que, del esfuerzo, moviéndose siempre en la sombra de lo que otros producen. Y les digo Algo, yo tengo los captures donde pide…
En la acera contraria, donde la dignidad no se negocia por una partida presupuestaria, se planta el Edgar, el chévere, ósea yo…. que entiende el servicio desde el sudor y la propuesta. Mientras el homónimo político se desgasta torpedeando la gestión municipal por puro despecho financiero, este Edgar se levanta a construir país a través de una profesión que le permite mirar a todos a la cara, ofreciendo soluciones publicitarias y contenido real en lugar de facturas morales. Aquí no hay necesidad de andar «cacorreando» favores ni de vivir de la dádiva ajena. Después del 3 de Enero, vivimos Un Nuevo Tiempo, sería bueno que lo entendieran, quien aún no lo entienden. Al final, aunque compartamos nombre, la diferencia es abismal: uno pide para subsistir a costa del erario, mientras el otro trabaja para que su nombre sea sinónimo de integridad y no de una cuenta pendiente.
Otro tema, a pesar de la aparente cohesión institucional, en las calles y pasillos políticos de Guanare se comenta con insistencia la creciente distancia “táctica” del alcalde Oscar Novoa frente al «Modo Primitivo». Esta metodología de gestión, implementada por el gobernador Primitivo Cedeño, parece no haber encontrado en Novoa el mismo nivel de «espeluznamiento» o fervor que otros cuadros locales muestran con naturalidad. Para muchos observadores, resulta paradójico que el mandatario municipal hoy intente marcar una línea de sobriedad frente a la figura que le sirvió de trampolín directo para consolidar su candidatura y posterior victoria, especialmente cuando se recuerda que el panorama electoral en la capital de Portuguesa no era precisamente un camino llano.
El ecosistema político en Venezuela, y muy particularmente en Portuguesa, atraviesa una reconfiguración telúrica tras los eventos del 3 de enero, marcando el inicio de un «oposicionismo 2.0» que rompe con los análisis de plaza y los datos de lotería al estilo de «Panchita». Desde esta tribuna lo soltamos como una bomba informativa: Julio Bustamante se perfila con fuerza como el candidato a la Gobernación de Portuguesa. Esta ficha no surge del azar, sino de la estrecha cercanía filiatoria que el personaje del «vacilón de las 12» mantiene con María Corina Machado. Mientras algunos «analistas» lanzan flechas al aire, la realidad es que el entorno de María Oropeza ya ha purgado voces, dejando claro que las aspiraciones de la dirigente van mucho más allá de la región; su mirada está puesta en Bruselas, un ministerio o un curul en la Asamblea Nacional, desestimando cualquier cercanía con sectores que no encajen en su rígido y excluyente esquema de alianzas, es decir, «negros pata en el suelo…» éche paá allá.
En los pasillos del poder opositor se maneja la tesis de que las elecciones parlamentarias serán el primer paso de este año para buscar un «borrón y cuenta nueva», pero el verdadero nudo gordiano reside en la cúpula. El país podría ser testigo de un acercamiento estratégico entre la presidencia encargada y María Corina Machado; un escenario de «dos sillas en una misma mesa» que resulta vital, pues de no concretarse, ambas figuras corren el riesgo de quedarse sin espacio político. Sentarse con el adversario no es claudicar, es un ejercicio de realismo político que Venezuela clama a gritos para lograr un proceso de diálogo genuino, lejos de las simulaciones que solo han servido para dilatar las soluciones que el pueblo espera con urgencia.
Sin embargo, el obstáculo principal para este diálogo es el purismo extremo que intenta imponer Machado en la organización del «gallinero» opositor. Su esquema de conversación parece una lista de exclusiones: quiere a los partidos pero sin sus referentes históricos; desea a AD, sin Ramos Allup, a Primero Justicia sin Capriles, y a Un Nuevo Tiempo sin el «Filósofo del Zulia». Incluso en el chavismo, su filtro elimina a cualquier figura que haya ostentado un cargo público o liderazgo comunitario. Bajo esta premisa de querer interlocutores «inmaculados», el camino hacia el entendimiento se vuelve una cuesta arriba casi imposible de escalar. Para avanzar, la dirigencia debe pasar por un proceso de realismo político —o de «cristianización», si se prefiere— que permita sentar bases sólidas, pues sin unidad de propósito, cualquier aspiración de cambio seguirá siendo una quimera.
Aquí no hay jajaja ni jujuju, aquí lo que tratamos de hacer es periodismo puro. No se arrechen conmigo, no cuestiono el estilo de nadie, aun cuando soy víctima de aquellos que odian el mio. Yo digo lo que veo, como decía el brujo aquel y debo decirles, que veo a un grupo de «locarios» en Turén, Esteller, Santa Rosalía, en Acarigua y Guanare; dizque «organizandose» porque van a ser candidatos eventuales en las elecciones municipales que ya sueñan, que no sé si se harán en lo enmiediato, pero ya se están organizando. Pues dejenme que les diga que no se vistan, porque no van. La gente de Vente Venezuela, lo quiere todo… Bueno la gente de Maria Corina Machado, porque no se el estatus de esa organizacion partidista que creo que está en manos del gobierno, no me crean a mí…
En medio del complejo panorama eléctrico que atraviesa el país, las recientes adecuaciones ejecutadas por la fuerza trabajadora de Corpoelec en la subestación 115kV Turén I representan un alivio necesario para el eje agrícola de Portuguesa. La intervención, enmarcada en el Plan Anual de Mantenimiento, impacta positivamente a más de 18 mil usuarios de los municipios Turén y Esteller, abarcando circuitos vitales como La Colonia y Merecure. Este tipo de mejoras técnicas en sectores que van desde El Ajicito hasta Banco Morales, no solo optimizan la estabilidad del flujo energético en comunidades históricamente golpeadas por las fluctuaciones, sino que subrayan la importancia crítica de sostener una inversión constante en la infraestructura base para que el desarrollo regional no se quede a oscuras. Ojalá monten una subestación en Los Duriguas para que no se vaya tanto la electricidad mano… verga nos tienen a pan y agua, a lo bueno se le llama, bueno, pero a la malo, no tiene otro nombre, muy malo el sercio electrico en Durigua. Nos leemos el proximo Jueves.
Édgar Alexánder Morales

