En lo que parece ser un nuevo episodio de instrumentalización de los procedimientos de seguridad ciudadana con fines políticos, José Rafael Rolón Cedeño, quien se identificó como coordinador de la organización política Vente Venezuela en el estado La Guaira (antiguo estado Vargas), protagonizó un video en redes sociales el pasado 14 de mayo, denunciando una presunta retención irregular en el estado Cojedes. Sin embargo, más allá de la gravedad de sus acusaciones, el material audiovisual ha encendido las alarmas y las burlas debido a las notables imprecisiones en el discurso del dirigente.
Durante su declaración, grabada en horas de la noche en el Punto de Atención Vial «Apartadero», Rolón Cedeño afirmó que se trasladaba desde el «estado Acarigua», demostrando un preocupante desconocimiento de la división político-territorial del país, al confundir a la conocida ciudad del estado Portuguesa con una entidad federal autónoma.
Retención de rutina vs. Show mediático
El dirigente, que viajaba acompañado por Jefre Mata (coordinador de Vente Joven Vargas) y otras personas de su entorno familiar, alegó que las autoridades mantenían retenida su documentación desde hacía más de cuatro horas sin ofrecer respuestas claras. Asimismo, intentó elevar la tensión del relato señalando de forma sospechosa la presencia de comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) en el lugar, asegurando de forma un tanto paranoica que los funcionarios «no dejaban de mirar fijamente» el vehículo en el que se transportaba.
Fuentes cercanas a los cuerpos de seguridad en la región llanera recuerdan que las alcabalas y puntos de control cumplen funciones rutinarias de verificación de datos, inspección vehicular y resguardo vial, especialmente en horarios nocturnos y en rutas interstatales.
La política de la victimización
Especialistas en comunicación política señalan que este tipo de contenidos responde a una estrategia recurrente orientada a «elevar el nivel» y la relevancia pública de figuras regionales mediante la narrativa de la persecución. Al responsabilizar de antemano al Estado por su «integridad física», el vocero de Vente Venezuela busca generar tracción mediática instantánea, aun cuando la base de su relato flaquee ante datos tan elementales como la geografía de la nación que aspira a representar.
El incidente deja en evidencia la prisa por consolidar matrices de opinión en plataformas digitales, donde el impacto visual y el tono de denuncia suelen priorizarse por encima de la rigurosidad y la coherencia del mensaje.
Édgar Alexander Morales
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