ACARIGUA-ARAURE – Ante las recientes informaciones que circulan sobre el destino institucional y económico del Portuguesa Fútbol Club, Ymara García fijó una postura clara en defensa del patrimonio deportivo del estado, haciendo un llamado a la transparencia y a la responsabilidad en cualquier proceso de transición que enfrente el equipo.
García enfatizó que el «Penta» representa mucho más que una organización comercial. «El Portuguesa FC no es simplemente una franquicia; es parte de nuestra identidad, es historia viva del balompié nacional y un orgullo que une a nuestras ciudades gemelas y a todo el estado», declaró.
Realismo económico y seguridad jurídica
Reconociendo la compleja situación que atraviesa el fútbol profesional, García señaló que entiende los desafíos financieros y la crisis que golpea a las instituciones hoy en día. Subrayó que el desarrollo económico y la continuidad de grandes proyectos requieren, obligatoriamente, de seguridad jurídica y marcos institucionales claros.
«Sabemos que el fútbol actual exige estructuras sólidas y sustentables. A menudo, esto implica la apertura a alianzas estratégicas e inversión privada para evitar la desaparición de las instituciones», afirmó García. Sin embargo, precisó que estos cambios administrativos deben tener como fin último el saneamiento de las deudas con trabajadores, jugadores y proveedores.
Un llamado a la transparencia
La posición de Ymara García es propositiva pero vigilante. Exige que cualquier negociación garantice tres pilares fundamentales:
-
Respeto Laboral: Protección total a los derechos de quienes hacen vida en la institución.
-
Identidad Regional: Salvaguardar la esencia llanera del equipo.
-
Certeza Jurídica: Asegurar que los nuevos rumbos engrandezcan la historia del club en lugar de desdibujarla.
«Nuestra posición siempre será velar por que el proceso se lleve bajo el estricto cumplimiento de la ley, defendiendo el bienestar de nuestra comunidad y el patrimonio deportivo que tantas glorias nos ha dado. El Portuguesa FC merece un futuro a la altura de su glorioso pasado», concluyó.

