El productor agrícola y dirigente gremial, Roberto Latini Di Berardino, emitió un contundente pronunciamiento en la red social X dirigido al público general, donde denuncia las distorsiones que enfrenta la cadena del arroz en el país. Latini destaca que, a pesar de que la producción nacional ha cumplido con altos estándares de competitividad y productividad, el entorno actual favorece intereses mercantiles sobre el esfuerzo del campo venezolano.
Eficiencia en el campo vs. Realidad del mercado
El dirigente señala que la producción nacional ha logrado incrementar sus rendimientos de manera sostenida por encima de las 5 TM/ha, alcanzando incluso las 5.4 TM/ha en el ciclo VERANO 2026. No obstante, este esfuerzo no se refleja en el bienestar del productor ni del consumidor:
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Precio al productor: Solo subió 0.03 $/kg (tasa BCV) entre la campaña 2025 y la actual de 2026.
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Desigualdad en el pago: Mientras el consumidor paga de contado, el productor recibe el pago de su cosecha entre 30 y 40 días después.
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El mito del precio: Latini desmiente que el producto nacional sea «caro», explicando que otros países subsidian su producción mientras Venezuela no lo hace; además, las importaciones gozan de exoneraciones de aranceles e IVA, beneficio que no llega al ciudadano.
Importaciones: ¿Quién se beneficia realmente?
Según el dirigente, el arroz importado es más barato para la industria, pero ese ahorro no se traslada al consumidor final, quien termina pagando igual o más caro por un grano cuya calidad no está garantizada.
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El intermediario gana: El beneficio del arroz importado lo aprovecha el transformador y el comerciante.
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Soberanía en riesgo: Aunque Venezuela produce actualmente el 70% de su demanda alimentaria, el estímulo a las importaciones desmedidas amenaza con destruir una cadena de valor que ha crecido durante 5 años consecutivos.
Producción Agrícola | Un llamado a la acción oficial
Latini cuestiona el discurso oficial de «Soberanía», calificándolo de vacío ante la falta de cumplimiento de acuerdos por parte del Ministerio de Agricultura. Denuncia que el sector productor no participa ni conoce los detalles de las licencias de importación emitidas por el Gobierno.
«Desestimular la producción nacional creará un retroceso que costará años recuperar, perdiendo puestos de trabajo y el sustento de miles de familias rurales», advirtió Latini, recordando que el arroz fue el motor de desarrollo en estados como Portuguesa y Guárico.
Édgar Alexánder Morales

