El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela anunció este miércoles el lanzamiento formal de un proceso de reestructuración integral y ordenado de la deuda pública externa del país y de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Esta medida tiene como objetivo central liberar a la nación de la carga financiera acumulada para priorizar el bienestar del pueblo venezolano y garantizar un renacer de la prosperidad económica.
La decisión, calificada como responsable, nacionalista y social, busca reconstruir la capacidad del Estado para movilizar financiamiento, atraer nuevas inversiones y estabilizar la economía nacional. El Ejecutivo destacó que los recursos del país deben destinarse a atender las necesidades de la población en lugar de ser consumidos por obligaciones financieras insostenibles, permitiendo así el crecimiento inclusivo y la generación de empleos.
A través de la Vicepresidencia Sectorial de Economía, se enfatizó que Venezuela cumplirá con sus obligaciones de manera sostenible y bajo condiciones que el pueblo venezolano merece. El proceso apunta a lograr un alivio sustancial de la deuda que facilite la inversión en áreas críticas como salud, educación, infraestructura y servicios básicos, sectores que se vieron afectados tras la pérdida de acceso al financiamiento internacional a partir del año 2017 debido a sanciones financieras.


