Dispositivo satelital denunciado por el alcalde Mayer Mizrachi estaba en poder de damnificados
El misterio en torno al rastreador satelital que el alcalde de Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, detectó en la ciudad de Maturín tuvo un desenlace totalmente distinto al que apuntaban las primeras sospechas de desvío de ayuda humanitaria. Según pudo establecerse tras la llegada de vecinos y autoridades civiles al sitio señalado por el dispositivo geolocalizador, se trató en realidad del traslado legítimo de una familia damnificada y no de un caso de mercancía sustraída ilegalmente.
De acuerdo con lo relatado por las personas involucradas, una ciudadana viajó junto a su hija y la nana de la menor desde el estado La Guaira hasta el estado Monagas. Las tres personas tomaron la decisión de movilizarse luego de perder por completo su vivienda a raíz de los destructivos terremotos ocurridos el pasado 24 de junio. Antes de emprender el viaje de refugiadas hacia la residencia de sus familiares directos, lejos de la zona devastada por el sismo, recibieron cajas de asistencia social.
En este sentido, se detalló que entre el contenido de los insumos se encontraban unas toallitas húmedas que, sin que ellas lo supieran, llevaban integrado un AirTag colocado previamente por el mandatario panameño. Fue precisamente este componente de logística internacional el que llevó a Mizrachi a denunciar inicialmente en redes sociales que parte de la ayuda destinada a las víctimas costeras había terminado en Maturín, versión que fue desmentida horas más tarde por los propios habitantes locales al constatar la supervivencia de la familia.
Redacción Portuguesaaldia.com

